Las actuaciones se llevarán a cabo en el Castillo de La Rábita, gracias al Ayuntamiento de Albuñol, el Programa Provincial de Conservación y Uso del Patrimonio Arqueológico de la Provincia de la Diputación de Granada y el PFEA
20/06/2026 a las 10:47h.
La Rábita es un anejo costero perteneciente al municipio alpujarreño de Albuñol. La Rábita tiene un Castillo que va a afrontar una nueva fase de recuperación valorada en 430.000 euros. El Ayuntamiento de Albuñol, presidido por María José Sánchez, aportará 132.000 euros, el Programa Provincial de Conservación y Uso del Patrimonio Arqueológico de la Provincia, que depende de la Diputación, aportará 198.000 euros y el PFEA 100.000 euros.
Según la máxima autoridad del municipio de Albuñol «con ese dinero llevaremos a cabo dos actuaciones de calado: una nueva intervención arqueológica y otra de conservación del entorno del Castillo de La Rábita. De esta forma nos permitirá seguir avanzando en la recuperación, protección y puesta en valor de uno de los elementos más importantes y emblemáticos de nuestro municipio» ha indicado María José Sánchez.
También –siguió diciendo esta alcaldesa-, «se llevará a cabo una intervención arqueológica para preservar el registro arqueológico existente en las zonas afectadas por la restauración, permitiendo su identificación, documentación y estudio mediante metodología científica. Asimismo, el seguimiento arqueológico y el análisis de las estructuras emergentes, aportarán información relevante sobre las distintas fases históricas y los sistemas constructivos originales del ribat, contribuyendo a orientar futuras actuaciones dentro del recinto. También, se realizarán trabajos de conservación en aquellas áreas que presenten una necesidad de intervención prioritaria y urgente para garantizar su protección y puesta en valor. Estas actuaciones incluirán también la primera fase de adecuación del entorno del Castillo de la Rábita y la implantación de un plan de mantenimiento y conservación preventiva que permita asegurar la preservación del bien una vez finalizadas las obras», terminó diciendo la alcaldesa de Albuñol.
La Fortaleza de La Rábita fue un punto neurálgico clave en la frontera marítima del Reino de Granada y un centro de actividad comercial y religioso. Debe su nombre a que, en época nazarí, este lugar albergó en el siglo XII un ribat, un monasterio fortificado habitado por monjes-soldado musulmanes. Servía como lugar de retiro espiritual, enclave defensivo y refugio para comerciantes.
Estratégicamente situada sobre un saliente rocoso, defendía la bahía de Albuñol y el acceso a la comarca de La Alpujarra. Desde allí se comercializaba la sal llegada desde Almería y se exportaban productos muy demandados, como la uva pasa de la Sierra de la Contraviesa alpujarreña. Tras la conquista cristiana, los Reyes Católicos reconstruyeron la fortaleza para adaptarla al uso de artillería, llegando a disponer de cinco cañones. En el siglo XVI se le añadió un fuerte en la parte delantera. El Castillo de La Rábita funcionó como Casa Cuartel de la Guardia Civil desde el año 1940 hasta 2006. Eso hizo que se salvara de la destrucción y que se conservara en un estado relativamente bueno.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Albuñol, entre otras actuaciones, está mejorando y embelleciendo el anejo de El Pozuelo. En esta primera fase también se está reforzando la seguridad y la movilidad a la entrada del núcleo urbano. Además, la aldea de Los Castillas, de Albuñol, celebrará entre el 26 y 29 de este mes de junio sus fiestas patronales en honor a San Pedro. Habrá dianas y conciertos a cargo de la Banda de Música Nuestra Señora del Carmen de Dúrcal; magia, feria de mediodía, exhibición de motocross; carrera de cintas; veladas musicales; fiesta acuática y de la espuma; misa y procesión (lunes, día 29, a partir de las once de la mañana; paella popular; actuación musical de Goldel Show…