Los allegados del muchacho, de 29 años, lo recuerdan como una persona «excepcional» y reclaman justicia: «Nadie merece pasar por esto»
28/06/2026 Actualizado a las 17:22h.
La noche antes de morir, Abraham le confesó a su tía Elisabeth -una extensión de sí mismo- que estaba viviendo su mejor momento. El trabajo ... le iba maravillosamente bien, estaba enamorado hasta las trancas y andaba loco por su recién nacida prima hermana, a la que justo iban a bautizar ese fin de semana. Él ya le había dado el regalo a la madre de la bebé -su tía Elisabeth-, una estupenda bicicleta adaptativa con todo lujo de detalles. «Tú que quieres, ¿ahorrarte los regalos hasta que cumpla cinco años?», bromeó su tía. Ciertamente, lo que él quería era darle lo mejor a su ojito derecho. Esa conversación la mantuvieron el 3 de junio. Nunca se llegó a celebrar el bautizo. Abraham murió el 4 de junio en un accidente de tráfico en Salobreña. Viajaba con su novia, que quedó malherida. El conductor que presuntamente golpeó por detrás a la pareja y los desplazó a otro carril, donde dos vehículos impactaron contra ellos, tenía el carné de conducir retirado.