Los agricultores realizan podas en los árboles y calculan la merma de hasta el 40% de la producción mientras esperan las ayudas
Todos los refranes son verdaderos y este no iba a ser menos: «Nunca llueve a gusto de todos». Tras años de sequía en los que ... los cultivos se morían de sed, la lluvia por fin regresó este invierno a la Costa y parecía ser, en cierto modo, un alivio. Días de frío, lluvia y rachas de viento de hasta 100 kilómetros por hora azotaron sin cesar al litoral granadino dejando un paisaje «devastador» con plásticos arrancados, taludes que se vinieron abajo, árboles volcados y miles de kilos de fruta tirados por el campo.