Iker Casillas mantiene una relación muy especial con un pequeño rincón abulense de montaña, situado a más de 1.200 metros de altitud, rodeado de nogales, vegetación de ribera y caminos tranquilos. Allí, en un pueblo de algo menos de 200 vecinos, la estrella del Real Madrid y de la selección española ha encontrado durante años un lugar donde bajar el ritmo y descansar lejos del ruido mediático.Seguir leyendo....