Las publicaciones más vistas de la historia de la NFL en las redes sociales corresponden a la actuación del artista puertorriqueño
11/02/2026 a las 14:30h.
Bad Bunny fascinó al público con su actuación en el descanso de la Super Bowl LX. Gustos musicales aparte, hubo un aprecio generalizado hacia la puesta en escena y los mensajes transmitidos por el cantante puertorriqueño, quien puso en lo más alto a la música urbana y a las banderas del pueblo latino.
La repercusión que tuvo este show ya se puede cuantificar y, según los datos difundidos este martes por el medidor Nielsen, tanto el evento completo como, en concreto, el concierto de Bad Bunny, tuvieron el segundo promedio de espectadores más alto en la historia de la competición con 124,9 y 128,2 millones, respectivamente.
Las cifras récord se establecieron el año pasado, con un promedio de 127,7 millones de espectadores durante el evento completo y de 133,5 millones durante el concierto el rapero Kendrick Lamar.
No obstante, este año alcanzaron el pico más alto de la historia con 137,8 millones de espectadores. Donde también hicieron historia fue en las redes sociales, pues las tres publicaciones más vistas de la historia de la NFL en sus redes sociales fueron del concierto de Bad Bunny: concretamente, su mensaje de «Lo único más poderoso que el odio es el amor» (179 millones en Instagram) y su mención a todos los países que componen América (168 millones en Instagram y 100 millones en TikTok).
No era la primera vez que Bad Bunny se subía al escenario del espectáculo del descanso de la Super Bowl. En 2020 acompañó, como artista invitado, a las dos grandes divas de la música latina: Shakira y Jennifer López. Entonces aún no era el músico más escuchado del planeta y Donald Trump completaba el tercer año en la Casa Blanca de su primer mandato centrado en la economía y en hacer que Estados Unidos volviera a ser grande otra vez.
Como boricua e ídolo en el mundo latino, Bad Bunny ya se había mostrado muy crítico con los pistoleros de esa agencia federal en la última gala de los Grammy. «Fuera ICE», gritó esa noche, antes de dedicar uno de sus galardones «a todas las personas que han tenido que dejar su país».
Y de nuevo, el artista apostó por la reivindicación de estos mismos mensajes en la Super Bowl, pero desde la alegría. Lejos de cargar directamente contra Trump, el ICE o los republicanos, optó por un mensaje en positivo, ensalzando lo latino como parte de lo americano, de igual a igual a los anglosajones. Los 13 minutos de espectáculo, en su mayoría en castellano, arrancaron con la frase de un niño: «Qué rico es ser latino». Y de ahí, un exuberante montaje en medio del campo asemejando una selva caribeña con cantinas, tiendas, barberías, puestos de mercadillo. Una Puerto Rico en miniatura. Orgullo boricua. No hubo un gran gesto político de calado. No le hizo falta porque toda su actuación lo fue en sí misma.
Los dos únicos mensajes directos fueron una frase en inglés en los videomarcadores que decía «lo único más poderoso que el odio es el amor» y otra escrita en un balón, «Juntos somos América», que Bad Bunny completó recitando el nombre de los países del continente de Argentina y Chile hasta Estados Unidos y Canadá... incluido Puerto Rico, que no es un país como tal pero donde hay una pulsión independentista.
En lo deportivo, los Seahawks tomaron revancha de la final de 2015 y se impusieron 29-13 a los New England Patriots. Conquistaron su segunda Super Bowl.