El extorero tomó la alternativa con apenas 16 años, pero siendo ya muy pequeño cargó con la responsabilidad de sacar adelante a sus seres queridos.Más información: El refugio de Jesulín y María José Campanario: 31.267 habitantes, fortaleza árabe y Conjunto Histórico-Artístico
El paso del tiempo suele traer consigo una mirada más madura y reflexiva sobre el pasado. Jesulín de Ubrique (52 años) ha hablado en un sinfín de ocasiones de su infancia, marcada por su carrera precoz en el mundo del toreo.
Sus comienzos como torero tuvieron lugar siendo apenas un adolescente, debido a la necesidad de solventar los problemas económicos familiares.
El gaditano debutó en público en El Bosque en 1987, con tan solo 13 años. Tras destacar rápidamente en el escalafón menor y debutar con caballos en 1989, tomó una temprana alternativa en la prestigiosa feria de Nimes en septiembre de 1990, con solo 16 años, de la mano de José Mari Manzanares y con Paco Ojeda como testigo.
Su estilo único, sumado a su tremendo tirón popular, lo convirtió enseguida en un fenómeno de masas. A pesar de la fama que logró siendo aún un niño, cree que fue un niño afortunado.
"Yo es que he sido un niño feliz", aseguró en una entrevista en El Hormiguero, el pasado mes de mayo. En ella reveló que siempre se sintió satisfecho con su profesión porque nadie lo obligó a vestirse de luces.
En su charla con Pablo Motos rememoró los pilares de su niñez. Unos años en los que sintió una inmensa felicidad familiar, aunque también una prematura carga de responsabilidad.
Y es que, como se sabe, Jesús Janeiro Bazán creció en el seno de una familia humilde en la sierra de Cádiz. Su infancia estuvo marcada por la libertad del campo y una ambición muy temprana nacida de la necesidad.
La situación en casa lo llevó a asumir obligaciones que no correspondían a su edad. En una etapa en la que un niño solo debe ocuparse de ir al colegio, él tuvo que hacerse cargo económicamente de su familia y de un entramado de personas que ya dependían profesionalmente de él.
"Mi infancia no fue la de un niño normal. A los 13 años tenía que darle de comer a muchas familias", ha recordado el propio exmatador.
Esta presión no hizo más que multiplicarse tres años después. Tras tomar la alternativa, con solo 16 años, su trayectoria se tornó meteórica.
A lo largo de diversas entrevistas, Jesulín ha hablado del vínculo que siempre lo ha unido a sus padres y a sus tres hermanos: "Echar de veras que estén todos aquí no, supongo mi padre, mi madre, mis tres hermanos y yo, y fuimos muy felices aquí", ha confesado al recordar cómo era la casa familiar.
En una entrevista con Albert Espinosa en el programa de laSexta El camino a casa detalló en qué destino sus primeras ganancias: "Con 13 años gané 1.190.000 de pesetas y se lo di todo a mi padre. A mí no me importaba el dinero para nada".
"Lo primero que hizo fue comprar un solar para hacer una casa, porque nosotros vivíamos en una casa de alquiler, y un Renault 5", añadía.
"Con 14 años compré un piso y con 15 años una furgoneta, un Renault 11 e hicimos la casa. Con 16 me compré la finca actual que tengo [Ambiciones]", agregaba sobre la fortuna que logró amasar antes de cumplir la mayoría de edad.