La doctora y empresaria recuerda las palabras que le dio su progenitor sobre su futuro profesional, mucho antes de triunfar en la medicina estética.Más información: Carla Barber: "Facturo 11,5 millones de euros con mis empresas, pero en España a la gente le pica que te vaya bien"
Carla Barber (36 años) lidera hoy en día un imperio de la medicina estética que factura unos 11,5 millones de euros al año.
Con casi una década de trayectoria en el sector -tras comenzar a ejercer en clínicas ajenas y fundar en 2017 su propio centro-, la doctora y empresaria ha logrado convertirse en un referente de éxito.
Sin embargo, su camino hacia la cima no ha estado exento de piedras. En una reciente charla en el pódcast Búscate la vida con José Elías, ha repasado los prejuicios que ha enfrentado en la profesión por su pasado televisivo y su aspecto físico.
Asimismo, ha analizado los pilares de su éxito, el motor de su independencia y el alto precio que ha tenido que pagar por su proyección mediática.
Si algo define la trayectoria de Carla Barber es su autonomía financiera y personal. Una cualidad que, según confiesa, le fue inculcada desde la adolescencia gracias a una conversación que marcó su destino para siempre.
"El mejor consejo que me han dado en mi vida me lo dio mi padre cuando me dijo: 'Carlita tienes que ser una persona independiente, una mujer independiente.' Yo era muy pequeña ahí ¿eh?, o sea, tenía 13 años", ha recordado.
"Porque solo siendo independiente vas a poder tomar decisiones de manera libre y tu vida va a ser tuya. Si no, vas a estar siempre colgada de otra persona y la felicidad no se puede conseguir así", le dijo.
Barber ha confesado el profundo agradecimiento que le profesa a su padre por estas palabras: "Mi padre me lo decía porque él vivía una época en la que el hombre era el que traía a casa el dinero y la mujer cuidaba de la familia. Y la mujer tragaba carros y carretas. Mi padre no quería que yo tuviera que tragar nada. En ese sentido, quería que yo fuera independiente, lo cual le agradezco eternamente".
A pesar de contar con esa sólida base mental, la entrada de Carla en el mundo laboral de la medicina se topó con un muro de prejuicios alimentado por su pasado como Miss España y su participación en el reality Supervivientes.
Aunque valora positivamente ambas vivencias, reconoce el estigma que supusieron para su carrera científica.
"El haber sido Miss España y haber estado en Supervivientes fue increíble, dos experiencias de vida espectaculares que me sirvieron muchísimo, que me hicieron crecer como persona un montón de las que aprendí, pero cuando empecé en el mundo laboral como médico fueron un lastre que me costó años quitar de encima", confiesa sin tapujos.
La empresaria recuerda con frustración cómo se cuestionaba constantemente su capacidad como doctora por el simple hecho de haber destacado en otros ámbitos: "A mí cuando la gente me preguntaba: '¿Pero, médico? ¿No eres Miss España?'. Y yo: 'Sí, ¿qué tiene que ver una cosa con otra? Yo puedo hacer muchas cosas, no solo tengo que ser una'".
El momento más crítico de su carrera médica a nivel reputacional llegó, precisamente, mientras se encontraba aislada en Honduras. La televisión nacional difundió una información falsa que puso en jaque su credibilidad: "Estaba ya trabajando y en la tele se dijo, mientras yo estaba dentro de Supervivientes, que yo no era médico, que era mentira. Tú imagínate: tres millones de personas viendo la televisión que no me conocen de nada."
Esta experiencia le dejó una amarga lección sobre el impacto de los medios en la era de la inmediatez: "Es muy complicado construir una reputación y muy fácil tirarla por el piso, sobre todo hoy en día que la comunicación es 'doy una noticia y ni siquiera saben si es verdad o no'; o sea, sale un titular y te jodes la vida".
Durante la entrevista con José Elías, Barber también abordó el complejo debate sobre los prejuicios que sufren las mujeres atractivas en entornos profesionales.
"Te juzgan o te prejuzgan por ser una chica guapa y eso es así. Normalmente cuando ves a una chica guapa lo que ves es que es guapa, no llegas a pensar qué puede haber detrás de ese 'qué guapa es'", lamenta.
Además, cree que la crítica más feroz suele provenir de su propio género: "Las mujeres normalmente critican bastante más a la mujer que el hombre. Ven a una chica guapa y entonces, como es guapa, ya encuentran algo que criticar si lo hay, y si no lo buscan. Para mí el ser mona ha sido una piedra en el camino que he tenido que ir apartando todo el rato para poder llegar a los sitios. Siento que me ha costado mucho más".
Finalmente, Carla Barber denuncia la tendencia social de restar mérito al éxito ajeno, atribuyéndolo siempre a factores externos o relaciones personales en lugar de al trabajo duro.
"Sí es cierto que a la que ves a alguien despuntar siempre está: 'Bueno, está despuntado porque es tal, o porque fue Miss España o porque se [lió] con Pascual, ¿sabes?'. Entonces no son capaces de ver más allá de eso, no ven el esfuerzo", zanja, a la vez que reafirma que, tal y como le aconsejó su padre, hoy es una mujer libre, independiente y dueña de su destino.