El servicio informativo ha quedado suspendido temporalmente.La emisión se reanudó con programación cultural y cinematográfica.Más información: El primer Consejo de Ministros de Magyar borra el 'Orbanismo': condena los ataques rusos a Ucrania y promete prensa libre
La televisión pública húngara suspendió este martes las emisiones informativas de su canal M1 con un mensaje de disculpa por "haber mentido" durante los años de mandato del ex primer ministro Viktor Orbán. "Hoy terminó la emisión de la propaganda en las plataformas de los medios públicos", aclamó el nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar.
El mensaje sobre una pantalla de fondo negro rezaba exactamente lo siguiente: "Los medios públicos no deben mentir. ¡Nos disculpamos por haberlo hecho durante muchos años! Los medios públicos se están transformando ahora para ser independientes y creíbles en el futuro. Actualmente quedan suspendidos los servicios informativos. Quédense con nosotros".

El comunicado en pantalla en el despacho del ministro encargado de la transformación de los medios público húngaros Zoltán Tarr Redes sociales
La emisión se reanudó el mismo martes a las 19:56 para conmemorar la revolución de 1956 con una película histórica. De momento, la programación incluye contenido cultural y cinematográfico principalmente.
La reforma integral de los medios estatales y una nueva aproximación gubernamental en lo que a las relaciones con la prensa libre se refiere, fueron una de las promesas clave de campaña de Magyar. Concretamente mencionó "suspender los medios públicos hasta que se pueda garantizar la prestación de unos servicios equilibrados".
"Un día histórico. Hoy terminó la emisión de la propaganda en las plataformas de los medios públicos. Mentían de noche, mentían de día, mentían en todas las frecuencias. Eso ahora se acabó", comentó en las redes sociales Magyar.
Antes de que el mensaje apareciera en pantalla, la dirección de los medios públicos anunció en un comunicado que esta medida marca el inicio de la transformación de los medios estatales.
La televisión húngara se inauguró el 1 de mayo de 1957. En los últimos 70 años, solo ha emitido una pantalla negra en caso de problemas técnicos, y aún más raramente en caso de fallecimiento: como cuando József Antall, el primer presidente del Gobierno húngaro elegido democráticamente, falleció el 12 de diciembre de 1993.
"La pantalla negra simboliza, una vez más, el fin de una era. En los últimos años, los medios públicos se han visto sometidos a la influencia del poder político y han perdido su función principal: proporcionar información veraz y objetiva al público. En su lugar, se han convertido en un foro para incitar al odio y difundir mentiras. Esto cambiará a partir de ahora", añade el comunicado.

Empleados de la televisión estatal húngara trabajando fuera del edificio de la sede después de la suspensión de la emisión en Budapest, Hungría Marton Monus Reuters
Paralelamente también se suspendió el servicio de noticias de la radio pública Kossuth, donde ahora sólo se difunden programas culturales.
Attila Császár, uno de los reporteros más conocidos de la televisión pública, fue relevado de sus funciones con efecto inmediato y dos guardias de seguridad lo escoltaron fuera del edificio de la Televisión Húngara, según han podido saber medios húngaros a través de varias fuentes.
Todos los altos cargos más relevantes fueron relevados de sus funciones igualmente con efecto inmediato.
La tarea de la nueva dirección, nombrada este martes "consiste en revisar el funcionamiento de los medios públicos, garantizar la transición, suspender la propaganda y renovar profesionalmente el servicio informativo, para que los medios públicos se conviertan por fin, tras los últimos años, en una institución creíble, objetiva e independiente".
Zsófia Mészáros fue nombrada como directora de los servicios informativos online, Balázs Bodacz será el responsable por la dirección informativa y György Kerényi de la Radio Húngara.
Los medios públicos estuvieron bajo un estricto control estatal durante los Gobiernos del ultranacionalista Viktor Orbán, entre 2010 y 2026.

El primer ministro de Hungría Péter Magyar Marton Monus Reuters
Durante esos 16 años, los medios públicos actuaron como instrumentos de propaganda del Gobierno de Orbán.
Durante la campaña para las últimas elecciones de abril, ni siquiera invitaron a Péter Magyar a ningún programa ni lo entrevistaron, pese a que era favorito con su partido, Tisza, y acabó ganando con mayoría absoluta.
El Gobierno de Orbán impulsó en 2011 la ley de medios o 'ley mordaza', criticada por limitar la libertad de prensa y por crear un Consejo de Medios, controlado por figuras nombradas por el partido gobernante, Fidesz, y leales a Orbán.
El nuevo Gobierno de Magyar también destituyó hace cinco días al director del Consejo de Medios, András Koltay.
El nuevo parlamento aprobó a finales de junio la ley que transformará los medios públicos. La enmienda suprime MTVA y Duna Médiaszolgáltató Nonprofit Zrt. y crea la Junta Independiente de Medios Públicos.
En la misma, tres miembros serán propuestos por organizaciones profesionales de medios y elegidos por el parlamento para un mandato de dos años, mientras que los seis restantes serán candidatos políticos.
La junta estará integrada por la Corporación Húngara de Radio y Televisión, creada en sustitución de las dos instituciones suprimidas, y la renovada Agencia de Noticias Húngara.
El nuevo Consejo de Medios, con poderes modificados, contará con siete miembros: tres propuestos por miembros del partido gobernante y tres por la oposición. Se celebrará un concurso para la presidencia.
La transición no es responsabilidad del Gobierno, sino del parlamento. Con esta ley, votaron a favor de frenar la publicidad política de odio, transformar los medios públicos y enmendar la ley presentada para la obtención de fondos de la UE.
Se suprime la publicidad política de odio y se restringe la publicidad económica.
El Gobierno y los partidos no pueden promocionarse fuera del período de campaña, y el contenido político que incite al odio o atente contra la dignidad está totalmente prohibido.
En el caso de la publicidad económica, la ley determina dónde se puede y no se puede colocar: en mobiliario urbano, en estructuras que sostienen soportes publicitarios fijados a techos u otros soportes publicitarios especificados en un decreto gubernamental.
Sin embargo, la publicidad exterior sólo se puede colocar en mobiliario urbano. Los gobiernos locales contarán con opciones adicionales para prohibir la publicidad, y la ley permite que ciertas áreas se consideren prominentes desde la perspectiva de la imagen urbana, lo que posibilita restricciones adicionales.
Los anuncios que no cumplan con la nueva normativa deberán retirarse antes de fin de año.