La actriz se ha sincerado como nunca con Jesús Calleja sobre la delicada situación que vivió su familia por las adicciones de su padre
Hiba Abouk hace balance del peor año de su vida: “Me quedé consumida”
Las penurias de Hiba Abouk: tuvo que robar en
Hiba Abouk ha sido una de las últimas protagonistas de Universo Calleja, el formato de aventuras presentado por Jesús Calleja. El presentador leonés ha sabido tocar las teclas necesarias para desnudar el pasado de la actriz, que pegó el salto al estrellato tras la emisión de la serie El Príncipe. Desde aquel momento, la intérprete no ha parado de crecer profesionalmente, encaminando también su carrera hacia la moda, la publicidad y las redes sociales.
La actriz ha repasado sus orígenes en el programa de Cuatro. La infancia de Hiba Abouk se topó de lleno con los problemas de alcoholismo de su padre, que pese a sus humildes orígenes trabajo como bróker y ganó bastante dinero. Sus progenitores se trasladaron de Marruecos a España en 1976 en busca de una vida mejor.
“Venía de una familia muy humilde, pero era un tipo muy inteligente y supo hacer dinero. Cuando llegó a España le fue muy bien y luego Madrid te atrapa, y Madrid le atrapó también a él. Era alcohólico. Perdió el trabajo y perdió mucho dinero”, ha desvelado sin entrar en muchos detalles sobre una situación que afectó a la estabilidad familiar.
Hiba ha asegurado que vivió momentos muy difíciles por culpa de la adicción al alcohol de su padre. “Tengo recuerdos muy complicados. Tener una persona con alcoholismo en casa es muy complicado”, ha señalado.
La caída en desgracia de su padre supuso un antes y un después para su familia. Su madre tuvo que buscar trabajo para sacar adelante a su familia e Hiba haría lo mismo antes de cumplir la mayoría de edad. “Yo empecé a trabajar con 15 años. Hacía de niñera y daba clases particulares”, ha explicado.
La actriz encontró en el teatro su refugio ideal para salir de la rutina y los problemas familiares. Así pudo dar con su verdadera vocación: la interpretación. “Me encantaba memorizar los textos, subir al escenario… Era muy terapéutico, me olvidaba de absolutamente todo”, ha confesado.