Una maniobra en el embalse de Santillana provoca que el agua que llega a algunas partes de la región haya causado un cambio temporal en su olor y el sabor, aunque fuentes del Canal de Isabel II recalcan que es apta para el consumoLas plazas, parques y playas de Madrid donde puedes refrescarte con chorros de agua ante el calor
El agua de Madrid ha perdido en algunas zonas de la región su habitual prestigio de buen sabor, pese a que sea insípida por definición. Desde este domingo 7 de junio algunos abonados al sistema gestionado por el Canal de Isabel II han reportado un olor y sobre todo sabor intenso “a cloro”, que este periódico ha podido comprobar.
El cambio en el sabor tiene que ver con una maniobra que tuvo lugar la mañana del citado domingo en el embalse de Santillana, en la sierra. En concreto, fuentes del Canal informan a Somos Madrid que se produjo en los filtros de carbón activo de suestación de tratamiento de agua potable.
Esto es lo que ha hecho que algunos abonados de distintos municipios regados por este pantano situado en Manzanares el Real (por ejemplo, en el centro de Madrid) hayan percibido un cambio en el olor y sabor del agua en sus grifos. “El agua sigue siendo potable y apta para el consumo”, aclaran desde el Canal de Isabel II para tranquilizar cualquier duda sobre su ingestión.
Las mismas fuentes añaden a este periódico que se están efectuando purgas en la red para eliminar definitivamente el sabor y olor atípicos, aunque no detallaron cuándo está previsto que el líquido suministrado recobre sus características habituales.
El cambio en el sabor se extendió por zonas de la zona centro como Lavapiés, Chueca, Malasaña, Argüelles o incluso Arganzuela, según testimonios recopilados por este periódico y también comentarios en algunos hilos de redes sociales que comentaron esta circunstancia.
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El agua de Madrid ha perdido en algunas zonas de la región su habitual prestigio de buen sabor, pese a que sea insípida por definición. Desde este domingo 7 de junio algunos abonados al sistema gestionado por el Canal de Isabel II han reportado un olor y sobre todo sabor intenso “a cloro”, que este periódico ha podido comprobar.
El cambio en el sabor tiene que ver con una maniobra que tuvo lugar la mañana del citado domingo en el embalse de Santillana, en la sierra. En concreto, fuentes del Canal informan a Somos Madrid que se produjo en los filtros de carbón activo de suestación de tratamiento de agua potable.
Esto es lo que ha hecho que algunos abonados de distintos municipios regados por este pantano situado en Manzanares el Real (por ejemplo, en el centro de Madrid) hayan percibido un cambio en el olor y sabor del agua en sus grifos. “El agua sigue siendo potable y apta para el consumo”, aclaran desde el Canal de Isabel II para tranquilizar cualquier duda sobre su ingestión.
Las mismas fuentes añaden a este periódico que se están efectuando purgas en la red para eliminar definitivamente el sabor y olor atípicos, aunque no detallaron cuándo está previsto que el líquido suministrado recobre sus características habituales.
El cambio en el sabor se extendió por zonas de la zona centro como Lavapiés, Chueca, Malasaña, Argüelles o incluso Arganzuela, según testimonios recopilados por este periódico y también comentarios en algunos hilos de redes sociales que comentaron esta circunstancia.