Caravaca de la Cruz será la sede de la Mariápolis 2026, el encuentro de carácter estatal del Movimiento de los Focolares, que se celebrará del 9 al 12 de octubre y reunirá a unas 400 personas procedentes de diferentes comunidades autónomas. El alcalde, José Francisco García, ha mantenido un encuentro con representantes de la organización para continuar avanzando en los preparativos de esta cita, que convertirá a la ciudad en punto de encuentro para participantes de todas las edades.
Caravaca de la Cruz será la sede de la Mariápolis 2026, el encuentro de carácter estatal del Movimiento de los Focolares, que se celebrará del 9 al 12 de octubre y reunirá a unas 400 personas procedentes de diferentes comunidades autónomas. El alcalde, José Francisco García, ha mantenido un encuentro con representantes de la organización para continuar avanzando en los preparativos de esta cita, que convertirá a la ciudad en punto de encuentro para participantes de todas las edades.
Con el lema 'Caminos de fraternidad', la Mariápolis ofrecerá un programa abierto a familias, jóvenes, niños y adultos, con momentos de reflexión, intercambio de experiencias, interioridad, talleres, mesas redondas, excursiones, visitas guiadas y espacios de convivencia. La programación incluirá diversas actividades abiertas al público, entre ellas presentaciones de libros, mesas redondas y conciertos, con el objetivo de favorecer la participación de la ciudadanía y compartir los valores de fraternidad, diálogo y encuentro que promueve el Movimiento de los Focolares.
La celebración de este encuentro supondrá también una oportunidad para la promoción turística de Caravaca de la Cruz
La celebración de este encuentro supondrá también una oportunidad para la promoción turística de Caravaca de la Cruz. La llegada de los participantes procedentes de diferentes comunidades autónomas contribuirá a dinamizar la actividad de hoteles, restaurantes y comercios, al tiempo que permitirá dar a conocer el patrimonio histórico, cultural y religioso del municipio.
La organización del encuentro cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, la Diócesis de Cartagena y diversas entidades locales y regionales, que contribuyen al desarrollo de esta convocatoria de ámbito nacional, cuya última edición se celebró en Oviedo.

Presentación de la Mariápolis del movimiento de los Focolares en Caravaca / Enrique Soler
El Movimiento de los Focolares es una realidad de la iglesia de carácter internacional que nació durante la Segunda Guerra Mundial con el propósito de promover la unidad entre las personas y construir una sociedad basada en la fraternidad, el diálogo y la solidaridad. Presente en más de 180 países, reúne a personas de diferentes edades, culturas, confesiones cristianas e incluso de otras religiones y convicciones, unidas por el deseo de fomentar la paz y la convivencia.
Actualmente, el movimiento cuenta con comunidades en localidades de la Región de Murcia como Aljucer, Archena, Cartagena, Murcia y Caravaca de la Cruz, donde participan familias, jóvenes, adultos y personas de distintas sensibilidades que comparten el deseo de construir relaciones basadas en el respeto mutuo y la fraternidad. Estas comunidades organizan encuentros periódicos, convivencias, actividades formativas y proyectos abiertos a toda la ciudadanía.
Presente en más de 180 países, reúne a personas de diferentes edades, culturas, confesiones cristianas e incluso de otras religiones y convicciones, unidas por el deseo de fomentar la paz y la convivencia
Su origen se remonta a 1943, en la ciudad italiana de Trento, cuando la joven maestra Chiara Lubich decidió dedicar su vida al ideal evangélico del amor recíproco. En un contexto marcado por los bombardeos y el sufrimiento de la guerra, Lubich y un pequeño grupo de compañeras comenzaron a vivir una espiritualidad centrada en el Evangelio, convencidas de que el amor al prójimo podía transformar las relaciones humanas y contribuir a la construcción de un mundo más unido.
Los Focolares también desarrollan actividades dirigidas a jóvenes, familias, sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos
Los Focolares también desarrollan actividades dirigidas a jóvenes, familias, sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos, organizando encuentros, congresos, proyectos culturales y acciones de voluntariado. Su presencia se hace visible en numerosos ámbitos de la vida pública mediante iniciativas orientadas a la promoción de la paz, la defensa de la dignidad humana y la construcción de comunidades más cohesionadas.
Tras el fallecimiento de Chiara Lubich en 2008, el movimiento ha continuado su labor adaptándose a los desafíos del mundo contemporáneo, manteniendo como eje central el ideal de la fraternidad universal. En las últimas décadas, ha reforzado su compromiso con cuestiones como la sostenibilidad, la justicia social, la acogida de migrantes y la cultura del encuentro.
Su mensaje, basado en el diálogo, la reconciliación y el amor al prójimo, continúa inspirando a miles de personas que trabajan para construir relaciones más humanas y una sociedad en la que la diversidad sea entendida como una riqueza y no como un motivo de división.
La propuesta de los Focolares mantiene plena vigencia: apostar por la unidad sin renunciar a la diversidad
En un contexto internacional marcado por conflictos, polarización e incertidumbre, la propuesta de los Focolares mantiene plena vigencia: apostar por la unidad sin renunciar a la diversidad, convencidos de que el encuentro entre las personas constituye el camino más sólido hacia una paz duradera.