A Coruña respiró el aroma inconfundible de su jornada más mágica con unas playas abarrotadas y miles de personas listas para prender la noche más corta del año. Pero la noche de San Juan se vivió desde primera hora en la ciudad, mucho antes que la falla que recreaba el eclipse de agosto arda. Las playas amanecieron este martes llenas de parcelas marcadas, grupos organizando mesas y neveras, vendedores preparando cientos de kilos de comida y miles de personas contando las horas para una noche que muchos consideran la más especial del año y que acabó congregando a centenares de miles de personas. De acuerdo con datos del Concello, en torno a la medianoche había unas 200.000 personas celebreando en la ciudad, de los que la mitad estaban en las playas. El resto se reunieron en los barrios que llenaron la ciudad de puntos de fuego y fiesta.