El baloncesto de Nueva York atraviesa su momento más dulce en generaciones. A las puertas de su primer anillo de la NBA desde 1973, la fiebre por los Knicks en la Gran Manzana es total: 100.000 dólares por una entrada, explosión de venta de camisetas y el tercer partido de unas Finales más visto desde la leyenda Michael Jordan.