En el deporte de élite, la diferencia entre la gloria y el fracaso a menudo se reduce a los detalles más pequeños. Sin embargo, en la reciente y exitosa campaña de los New York Knicks por el campeonato de la NBA, el factor determinante de la victoria podría haber estado lejos de las canastas. Según diversas informaciones, una estricta política de "abstención sexual" durante la postemporada fue la clave silenciosa para que la franquicia lograra concentrarse al máximo y acabar levantando el ansiado título.