Todo el mundo tiene el derecho a ganar, pero nadie a dominar. Tan demócrata e igualitaria como es esta NBA con su política de café para todos, lo parece ser de inflexible y taxativa para que nadie se lleve más del trozo de pastel que le toca.
Todo el mundo tiene el derecho a ganar, pero nadie a dominar. Tan demócrata e igualitaria como es esta NBA con su política de café para todos, lo parece ser de inflexible y taxativa para que nadie se lleve más del trozo de pastel que le toca.
Ocho campeones diferentes en los últimos ocho años avalan la matemática democracia que ha implantado la NBA en la presente década. Los New York Knicks se acaban de convertir en el octavo equipo distinto que conquista el anillo en este fenómeno que empezó con los Toronto Raptors de Marc Gasol y Serge Ibaka en 2019 y que ha seguido con Lakers (2020), Milwaukee Bucks (2021), Golden State Warriors (2022), Denver Nuggets (2023), Boston Celtics (2024), Oklahoma City Thunder (2025) y estos Knicks. Una tendencia nunca jamás antes vista en la mejor liga del mundo.
En otras palabras, casi un tercio de los 30 equipos que componen la NBA ha sido campeón, con los Warriors de 2017 y 2018 permaneciendo como los últimos que han levantado dos títulos seguidos. Última dinastía de la NBA, el equipo de Stephen Curry es también el último que ha alcanzado dos Finales seguidas con las de 2018 y las de 2019 perdidas ante los Raptors.
-2019: Toronto Raptors
-2020: Los Angeles Lakers
-2021: Milwaukee Bucks
-2022: Golden State Warriors
-2023: Denver Nuggets
-2024: Boston Celtics
-2025: Oklahoma City Thunder
-2026: New York Knicks
Las cada vez más restrictivas reglas financieras explican en parte la imposibilidad de replicar un imperio como el que fundaron los Warriors, con las arcas ahogando a los campeones para mantener sus plantillas incluso a corto plazo o, mejor dicho, sus necesarios jugadores de equilibrio.
Es, por ejemplo, el caso de los Nuggets de 2023, que no pudieron retener a Bruce Brown y Jeff Green. O unos Lakers que, sin ir más lejos, dejaron a Alex Caruso marcharse a la agencia libre en 2021. Un Caruso que levantaría un nuevo título con los Thunder en 2025.
Sin embargo, ha habido casos de campeones que, de diferentes maneras, se las han arreglado para burlar las reglas sin romperlas para mantener sus plantillas cuando estas normas más duras se han puesto.
Los Celtics, campeones de 2024Charles Krupa / Ap-LaPresseLos Celtics campeones de 2024 desafiaron directamente a los restrictivos límites financieros al renovar a su roster entero ese verano. Pero el conjunto de Massachusetts se encontró con un muy buen equipo de los Knicks en Semifinales de Conferencia en 2025 y tuvo la mala suerte de perder a su estrella Jayson Tatum por una grave lesión del tendón de Aquiles.
El desafío por parte de Boston a las normas duró poco, pues el pasado verano la franquicia de Massachusetts tuvo que hacer cambios de calado en el roster ante lo que se venía, un coste de plantilla de más de 500 millones de dólares entre salarios y tasa de lujo. Los Celtics tuvieron que traspasar a dos de sus titulares del quinteto del anillo -Kristaps Porzingis y Jrue Holiday-, y, aunque un año más tarde, tuvieron que pasar por el aro. Boston se ha sabido recomponer esta última temporada con un segundo puesto en temporada regular pero cayó en primera ronda ante los Sixers, perdiendo ya de esta manera la ventana para empezar a ser dinastía, si bien a este equipo todavía le queda recorrido con Tatum ya recuperado.
Si había un equipo que parecía perfectamente construido desde sus bases y su estilo para repetir anillo, ese eran los Oklahoma City Thunder. El campeón de 2025 tenía unos buenos mimbres para ser imperio entre un MVP como Shai Gilgeous-Alexander en su prime -cumplirá 28 años en julio-, una defensa dominante que desquicia a los rivales y un roster sostenible de mantener gracias en parte a los varios talentos seleccionados en el draft todavía con contrato de rookie.
Pese a ello, los Thunder se toparon en Finales de Conferencia ante su némesis Spurs de Victor Wembanyama, que ya en diciembre emergió como amenaza de OKC eliminando a los campeones de la Copa en un momento en el que parecía una locura no dar por sentado el segundo anillo de los Thunder: hasta entonces, tenían un récord de 24-1.
Los Thunder lograron su primer anillo de siempre en 2025Esa, la de las criptonitas, es otra de las historias de estos últimos años. Y es que los Spurs nacieron para parar los pies a los Thunder de la misma manera que los Timberwolves -eliminados a su vez por San Antonio-, fueron concebidos para impedir la dinastía de los Nuggets de Jokic, apeados de playoffs por los Wolves en 2024 y 2026. Oklahoma también acabó acusando ante San Antonio las bajas de Jalen Williams y Ajay Mitchell.
OKC afronta este verano el dilema económico ante el que se ve cada campeón, con un coste total de roster de 460 millones entre masa salarial e impuesto de lujo por sobrepasar el segundo apron, el tercer límite a partir del que se agravan las sanciones y restricciones económicas. Por lo menos, los Thunder rompieron la maldición que comenzó precisamente con el inicio de esta tendencia de un campeón diferente cada año con los Raptors de 2019: OKC ha sido el primer campeón defensor en pasar de Semifinales de Conferencia en esta década.
La pregunta del millón -como la que ha tenido que afrontar cada campeón en la última década-, es si estos Knicks pueden ser una dinastía o, lo que viene ya a ser casi lo mismo en estos tiempos, repetir: tal y como se ha puesto la NBA igual hay que redefinir el concepto de dinastía y hablar de un equipo como tal con dos anillos seguidos.
Por el presente, los Knicks tienen un equipo en plena madurez empezando por su estrella, Jalen Brunson, quien cumple 30 años este verano.
El conjunto neoyorquino no se libra de los dolores de cabeza financieros para mantener su roster. Mirando simplemente el corto plazo, los Knicks tienen ahora mismo una masa salarial proyectada de 205 millones para el próximo curso, 17 por debajo del segundo apron pero teniendo que afrontar la renovación de Mitchell Robinson -acaba contrato este mes-, y viendo cómo Landry Shamet y Jordan Clarkson llegan también al final de su vínculo.
Pero sabido es que mantener la plantilla no es garantía de nada en esta NBA en la que nadie derroca el régimen de la democracia, esta democracia que es el único monopolio que acepta la mejor liga del mundo. ¿Quién será el siguiente campeón?