El próximo martes por la noche se celebrará la primera ronda del Draft de la NBA, un evento en el que los jugadores exteriores suelen acaparar gran parte de la atención, pero donde los hombres altos de esta generación prometen aportar un impacto inmediato. Al frente de esta camada de pívots se encuentra el español Aday Mara. El aragonés de 2,21 metros y 118 kilos viene de ser una pieza fundamental en la pintura de Michigan, impulsando a los Wolverines a su primer campeonato de la NCAA desde 1989, lo que lo posiciona como un firme candidato a ser elegido en la lotería.
El próximo martes por la noche se celebrará la primera ronda del Draft de la NBA, un evento en el que los jugadores exteriores suelen acaparar gran parte de la atención, pero donde los hombres altos de esta generación prometen aportar un impacto inmediato. Al frente de esta camada de pívots se encuentra el español Aday Mara. El aragonés de 2,21 metros y 118 kilos viene de ser una pieza fundamental en la pintura de Michigan, impulsando a los Wolverines a su primer campeonato de la NCAA desde 1989, lo que lo posiciona como un firme candidato a ser elegido en la lotería.
Mara destaca principalmente por sus imponentes condiciones físicas. En las pruebas de medición del Combine de la NBA registró la mayor altura en posición estática (2,97 metros) y la segunda mayor envergadura (2,28 metros) de todos los participantes. Durante la temporada promedió 12,1 puntos, 6,8 rebotes, 2,4 asistencias y 2,6 tapones por encuentro (sexto a nivel nacional) en apenas 23,4 minutos de juego. Su eficacia cerca del aro quedó demostrada con un 66,8% de acierto en tiros de campo, destacando especialmente su actuación en el Final Four contra Arizona, donde registró una marca personal de 26 puntos y 9 rebotes. No obstante, las franquicias evalúan con cautela su margen de mejora en la línea de tiros libres (56,4%) y el desarrollo de su juego ofensivo fuera de la zona restringida.
Junto al español, otros nombres emergen con fuerza en la primera ronda. Desde la Universidad de Washington, el alemán Hannes Steinbach se presenta tras liderar la nación en rebotes con un promedio de 11,8 por partido, además de aportar 18,5 puntos. Aunque no destaca por una capacidad atlética explosiva, su instinto en la pintura y su acierto exterior (34% en triples) le otorgan versatilidad para actuar incluso como ala-pívot. Por su parte, Chris Cenac Jr., de Houston, ofrece un perfil de gran presencia física y defensiva; lideró a los Cougars en rebotes (7,9) y anotó 30 triples en la temporada, aunque todavía debe pulir su regularidad ofensiva y su toma de decisiones tras registrar más pérdidas que asistencias.
La salud será el factor determinante en la evaluación de Jayden Quaintance. El jugador de Kentucky cuenta con un físico privilegiado y una envergadura de más de 2,26 metros, pero arrastra las secuelas de una rotura de ligamento cruzado anterior sufrida en febrero de 2025 durante su etapa en Arizona State, lo que limitó su participación con los Wildcats a solo cuatro compromisos.
La lista de hombres altos interesantes se extiende hacia el final de la primera ronda y la segunda vuelta. Destaca Henri Veesaar (North Carolina), un pívot estonio con gran movilidad y capacidad para abrir la pista gracias a su excelente 42,6% en lanzamientos de tres puntos. También llama la atención Tarris Reed Jr. (UConn), quien firmó un histórico partido de 31 puntos y 27 rebotes en el torneo de la NCAA, una gesta estadística que no se registraba en el torneo desde que lo hiciera Elvin Hayes en 1968. Completan este grupo Zuby Ejiofor (St. John's), reconocido por su incansable actividad en el rebote ofensivo, y Ugonna Onyenso (Virginia), un especialista defensivo que batió el récord de tapones en el torneo de la ACC que ostentaba Tim Duncan al registrar 21 tapones en total, postulándose como una opción muy atractiva para la segunda ronda.