El nuevo Gobierno autonómico tendrá trece consejerías y tres vicepresidencias, una de ellas para una mujer
El presidente de la Junta toma posesión llamando a la "serenidad y al diálogo"
Cuando Juanma Moreno hizo las listas electorales para el 17 de mayo lo tenía suficientemente claro. Todos los consejeros de su Gobierno irían en ellas no sólo para garantizarles un sueldo y un empleo si perdía las elecciones, una opción que prefería no contemplar, sino para tener las manos libres a la hora de confeccionar su tercer Ejecutivo autonómico.
El pacto con Vox es un factor determinante; Juanma Moreno necesita un Gabinete político que sepa gestionar pero, sobre todo, responder ante las preguntas incómodas que se esperan no sólo de la prensa, que también, sino de las entidades y organizaciones sociales que vertebran Andalucía. En este contexto, el presidente ya ha desvelado que su Gabinete tendrá las mismas consejerías que el actual, trece, y contará entre ellas con tres vicepresidencias. Manuel Gavira, el portavoz de Vox tendrá la primera en orden de prelación protocolaria, pero no será el sustituto del presidente en los casos establecidos por la ley. Será un consejero del PP quien se encargue de esa tarea. ¿Antonio Sanz? Es más que probable, pero dependerá de la decisión final de Juanma Moreno, el único que tiene la potestad para nombrar a su Ejecutivo. La tercera vicepresidencia será para una mujer y tiene todos los visos de que sea económica.
En el actual Gabinete hay inquietud que a algunos se les nota (como evidenció ayer el titular de Turismo, Arturo Bernal) pero que todos tratan de ocultar. La lógica en un cambio de legislatura añadida al pacto con Vox. Ningún consejero tiene garantizada su continuidad aunque hay cuatro nombres que no faltarán en el nuevo Ejecutivo. Junto a Antonio Sanz estarán Carolina España, Ramón Fernández-Pacheco y Carmen Castillo. El caso de esta última es particular porque llegó de la mano de Ciudadanos y ha tenido que sustituir a dos consejeros fallecidos, Javier Imbroda y José Carlos Gómez Villamandos. Su principal valor es su conocimiento de la Inspección Educativa; ella es del cuerpo de inspectores y ha sabido dirigir un departamento tan sensible.
A ellos se les suma Loles López. La consejera de Igualdad ha sido uno de los pilares de Juanma Moreno desde que llegó a Andalucía; su trabajo ha sido imprescindible también en estos últimos días. Loles López ha acudido a todos los actos del Orgullo LGTBI de este año; no ha faltado a ni uno a pesar de que ha estado enferma. Es evidente: tenía la instrucción clara de mostrar esa cara del PP andaluz. Hay otro dato y es que Vox ha pedido su dimisión o cese varias veces durante la anterior legislatura. Mantenerla será para Moreno una manera de reivindicar su autonomía.
Lo primero es el Decreto de Estructura de Gobierno andaluz. Antonio Sanz ya elaboró los dos anteriores y está también trabajando en este nuevo. Tiene a su lado a su viceconsejero, Tomás Burgos, pero también al secretario general de Presidencia, Juanma Muñoz; su opinión importa mucho a su tocallo y jefe.
La súper consejería de Gavira asume competencias de varios departamentos actuales y absorbe casi totalmente la que ahora dirige José Antonio Nieto, cuyo futuro es una de las grandes incógnitas; habrá que ver quién asume las complicadas competencias de Función Pública. Es posible que vayan unidas a la nueva Consejería de Inteligencia Artificial que el presidente anunció en la campaña electoral.
La relevancia que Moreno (y Gavira) dan a las políticas de vivienda podría materializarse con una consejería específica de la materia, dejando el resto de competencias de Fomento y Articulación del Territorio adscritos a otro departamento.
Una vez que ha tomado posesión, Juanma Moreno se tomará uno o dos días para resolver todas estas cuestiones y decidir la composición de su nuevo Ejecutivo. Pero será pronto; no quiere parálisis ni freno, sino trabajo desde el primer día. El objetivo es dar sensación de continuidad.