El conocido analista Ming-Chi Kuo anticipa que la producción inicial apenas rozará el millón de unidades, lo que demorará las entregas hasta diciembre.Más información: Tim Cook se reúne con Bruselas para desbloquear la llegada de Siri AI a Europa: "Ha sido un intercambio constructivo"
El esperado desembarco de Apple en el segmento de los teléfonos plegables apunta a convertirse en uno de los eventos tecnológicos más exclusivos de los últimos años. Todo indica que la compañía de Cupertino presentará finalmente en septiembre su primer dispositivo con pantalla flexible, bautizado por las filtraciones como iPhone Ultra, del que poco a poco se van conociendo algunos detalles.
Sin embargo, hacerse con una unidad durante los meses iniciales será una tarea casi titánica, con cuellos de botella que recuerdan irremediablemente a los que rodearon el histórico lanzamiento del iPhone X, según un conocido analista.
El principal escollo no será el precio, sino la capacidad productiva. Así lo advierte Ming-Chi Kuo, el analista más reputado sobre la cadena de suministro de Apple, quien detalla en su último informe la enorme brecha entre la oferta inicial y la demanda que se anticipa, asegurando que el lanzamiento tendrá disponibilidad limitada.
"Según mi último estudio del sector, los envíos de ensamblaje del iPhone plegable en el segundo semestre de 2026 alcanzarán aproximadamente entre 7 y 8 millones de unidades, mientras que los envíos del tercer trimestre de 2026 se situarán entre 0,5 y 1 millón de unidades, lo que representa alrededor del 10 % del total", ha asegurado el analista.
"En comparación, los envíos estimados del iPhone 18 Pro/Pro Max en el tercer trimestre de 2026 suman aproximadamente entre 20 y 22 millones de unidades, una cifra significativamente superior a la del iPhone plegable y que ya cumple con los requisitos de inventario para su lanzamiento oficial", ha añadido.
Esta limitación en el volumen de fabricación en el tercer trimestre obligará prácticamente a la compañía a retrasar la llegada a las tiendas del dispositivo uno o dos meses tras su presentación.
Más allá de la escasez del stock, las especificaciones explican la enorme expectación. El teléfono plegable de Apple ofrecerá un formato híbrido con una pantalla exterior de 5,5 pulgadas y un panel interior desplegable de 7,8 pulgadas, rivalizando en tamaño con un iPad mini.
Su mayor hito de ingeniería será su grosor: menos de 5 milímetros al desplegarse, superando en delgadez incluso al rumoreado iPhone Air.
Esta vanguardia de hardware tendrá un coste de salida elevado, que Kuo sitúa en una horquilla de entre 2.300 y 2.500 dólares (entre 2.012 y 2.187 euros al cambio). No obstante, la combinación de un deseo generalizado por el primer plegable de Apple y un suministro a cuentagotas creará el caldo de cultivo ideal para la especulación.
El analista proyecta retrasos en las entregas de entre cuatro y seis semanas, prolongándose la falta de stock en las Apple Store al menos hasta el mes de diciembre.
Ante la imposibilidad de una compra directa en tienda, el mercado de segunda mano absorberá la frustración de los usuarios más impacientes: se estima que las primeras unidades disponibles podrían llegar a revenderse con un sobreprecio de entre el 50 % y el 100 % respecto a su valor original.
Todo apunta a que habrá que esperar hasta el primer trimestre de 2027 para que la fiebre inicial se disipe, el suministro se estabilice y el mercado pueda medir la demanda real de este nuevo formato.