La Consejería presenta alegaciones al texto que entrará en vigor en 2028: reclama una cantidad fija de 25,23 hectómetros anuales y no tener que devolver el agua
La guerra entre Cantabria y el Gobierno de España para captar agua del embalse del Ebro que permita alimentar al litoral de la comunidad autónoma ... durante la temporada de menos precipitaciones no ha concluido. Podría decirse que las dos partes firmaron una tregua el pasado año, cuando el Ministerio para la Transición Ecológica autorizó la captación de un máximo de 18,61 hectómetros cúbicos anuales hasta 2030. Había cuatro años de margen para buscar una solución definitiva -ese ha sido siempre el anhelo del Ejecutivo regional-, pero ha ocurrido algo que ha abierto la herida antes de lo previsto. La vuelta a las trincheras tiene que ver con los trabajos preparatorios que ha iniciado el Ministerio de cara a la aprobación del nuevo ciclo de planes hidrológicos en todas las cuencas estatales, que deberían entrar en vigor en 2028. La sorpresa que se ha encontrado la Consejería de Fomento al analizar la documentación es que no figura referencia alguna a los recursos transferidos entre la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Occidental y la Confederación Hidrográfica del Ebro, algo que sí ocurría en los planes que están ahora en vigor.