Ahora ha terminado el periodo de alegaciones contra la de Quintanilla de la Mata. La plataforma StopBiogás Arlanza alerta del «peligro» si se acumulan los seis complejos proyectados para un radio de 15 kilómetros
16/10/2026 a las 19:09h.
La comarca del Arlanza no quiere convertirse en una «zona de sacrificio» para la producción de biometano. Cuatro plataformas vecinales expresan su rechazo total a los seis proyectos que se tramitan para la zona y presentan más de 1.000 firmas contra uno que se encontraba en periodo de alegaciones: el de Quintanilla de la Mata.
El 13 de octubre finalizaba el plazo para presentar alegaciones contra la planta de producción de biometano de Quintanilla de la Mata. Esta pretende recibir 131.000 toneladas de residuos al año durante 40 años para producir 19.019 toneladas de biogás al año (4.781 de biometano) y 189.463 toneladas anuales de fertilizante, sólido y líquido.
Al respecto, las plataformas StopBiogás de Arlanza, Lerma, Quintanilla de la Mata y Villangómez-Villafuertes firman en un comunicado que han presentado «más de 1.000 firmas ciudadanas» para exigir a la Junta de Castilla y León la «denegación» de la autorización ambiental integrada y de la declaración de impacto ambiental del proyecto energético.
Noticias relacionadas
Asimismo, indican que el Pleno del Ayuntamiento de Lerma, donde se planea el proyecto de hidrógeno verde 'Iberlerma H2', ha aprobado una «moción institucional en la que se opone expresamente a la proliferación de estas macroinstalaciones industriales en la comarca del Arlanza», defienden desde las plataformas.
Para algunos vecinos de esta comarca de Burgos, la planificación de seis plantas de biometano, como la de Cilleruelo de Abajo o la de Lerma, en un radio de 15 killómetros sumarían «un volumen superior a las 330.000 toneladas anuales de residuos y más de 288.000 toneladas de digestatos» anuales. Estos complejos «convertirían a la comarca del Arlanza en lo que científicamente se conoce como una 'zona de sacrificio'», añaden.
«Deficiencias» que se señalan en las alegacionesSegún las plataformas ciudadanas, el proyecto de la planta de producción de biometano de Quintanilla de la Mata presenta «graves inconsistencias» e «ilegalidades urbanísticas». Uno de los puntos que detallan es que el gasoducto proyectado afectaría «a parcelas de dominio público» de Lerma y que el promotor no ha solicitado «la concesión demanial» para utilizarlas, ni tampoco »la autorización de uso excepcional de suelo rústico».
Por otro lado, las alegaciones señalan que no existe una evaluación de impactos acumulativos y sinérgicos; es decir, qué ocurrirá en la comarca al presentar varias factorías con similar cometido. Explican que la evaluación de la planta de biogás de Quintanilla de la Mata se ha realizado «de forma aislada».
Asimismo, señalan que no se ha evaluado «la carga combinada que soportarán las carreteras», sin haberse realizado estudios de seguridad vial y con algunos caminos en mal estado, y el posible riesgo que correrías las masas de agua subterráneas si se filtraran nitratos. Las plataformas StopBiogás indican que «contraviene a la normativa europea» y a la doctrina urbanística de la Diputación de Burgos.

En cuanto al empleo de los digestatos, que ascienden a 113.000 toneladas, se realizaría en 11.294 hectáreas de Lerma y 455 de Quintanilla de la Mata. Sin embargo, desde las plataformas vecinales indican que el volumen «amenaza con saturar el suelo de nitratos y contaminar los acuíferos de los que se abastece la población». Además, indican que «la población estará expuesta a más de 175 horas al año de olores insoportables y nauseabundos» y que se ocultan emisiones de compuestos orgánicos volátiles y sulfurto de hidrógeno.
Por último, se menciona que los digestores medirán 16,10 metros de altura, por lo que afectarían al impacto paisajístico de la zona. Además, las plataformas StopBiogás mencionan que «la coexistencia de almacenamiento de grandes volúmenes de gasómetros de metano, depósitos de dióxido de carbono líquido y baterías de almacenamiento energético introduce un elevado riesgo de incendio y explosión con nubes tóxicas y radiación térmica».
Puestos de trabajo «ridículos»Los vecinos de la comarca del Arlanza no creen en estos proyectos de producción de biometano. «La gestión y explotación de recursos no conlleva un desarrollo económico ni social ni ambiental del territorio de sus habitantes».
En el plano laboral, los vecinos de esta zona de Burgos enfatizan en que los puestos de trabajo serán de «entre tres y cinco» en cada planta. Para los integrantes de las plataformas StopBiogás estos puestos de trabajo son «ridículos en comparación con el impacto devastador que ocasionarán sobre el tejido socioeconómico local, el turismo tradicional, la hostelería y el patrimonio natural».