El Instituto de Salud Carlos III (ISCII), en coordinación con el Ministerio de Sanidad, ha publicado este jueves el informe de Vigilancia Epidemiológica de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) correspondiente al año 2025, que muestra una cierta estabilización en la fuerte tendencia al alza observada en la última década. La entidad advierte en un comunicado que "las tasas siguen siendo elevadas, pero se ha ralentizado el incremento que se venía observando en los últimos años, y en algunos casos se observan leves descensos".Seguir leyendo....
El Instituto de Salud Carlos III (ISCII), en coordinación con el Ministerio de Sanidad, ha publicado este jueves el informe de Vigilancia Epidemiológica de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) correspondiente al año 2025, que muestra una cierta estabilización en la fuerte tendencia al alza observada en la última década. La entidad advierte en un comunicado que "las tasas siguen siendo elevadas, pero se ha ralentizado el incremento que se venía observando en los últimos años, y en algunos casos se observan leves descensos".
Las ITS son un conjunto de patologías de origen infeccioso en las que la principal vía de adquisición son las relaciones sexuales, aunque puedan tener otros modos de transmisión. Están causadas por diferentes microorganismos, que pueden ser virus, bacterias, protozoos o ectoparásitos. Hay descritas más de 20 y las más conocidas son la sífilis, la clamidiasis, la gonorrea, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el virus del papiloma humano (VPH), el virus del herpes genital, la tricomoniasis, la pediculosis púbica o la sarna.
El informe revela que, dentro de la tendencia creciente de la infección gonocócica (gonorrea) y de la sífilis observada a partir del inicio de la década de 2000, en 2025 "las tasas parecen estabilizarse", con unos datos muy similares a los del año 2024. En el primer caso, el año pasado se notificaron 37.467 contagios, solo 10 más que el año anterior, aunque la tasa bajó de 77 a 76 por cada 100.000 habitantes debido al aumento de población. Y los diagnósticos de sífilis registraron un leve descenso de 11.964 a 11.879.
La clamidiaAsimismo, las tasas de linfogranuloma venéreo también han registrado un descenso respecto a los años anteriores, con un 10% de nuevos diagnósticos, hasta los 1.824 casos. La única excepción en la remisión es la clamidia, que sigue al alza, pero con un aumento menor que el observado en años previos. En 2025 creció un 4%, hasta los 44.511 casos. Por último, los datos de nuevos diagnósticos de VIH, estabilizados en los últimos años, no aparecen en el informe porque se publican en un balance independiente.
Por otro lado, los resultados confirman, según el ICSCII, que en todas las ITS se sigue observando una mayor afectación en hombres que en mujeres y que la mayoría de los casos se producen en adultos jóvenes, la población con mayores tasas de infección, aunque se observan diferencias según la enfermedad.
En este contexto, Victoria Hernando y Asunción Díaz, de la Unidad de vigilancia de VIH, ITS y hepatitis B y C del CNE-ISCIII, y autoras del informe, recuerdan que la comparación de las tasas de incidencia de ITS por comunidad autónoma se puede ver afectada por diferencias entre los sistemas de vigilancia autonómicos. Asimismo, subrayan la importancia de implantar la vigilancia de linfogranuloma venéreo en todas las comunidades y recomiendan seguir reforzando la declaración individualizada con mejoras en la información sobre algunas variables, como las relacionadas con el modo de transmisión.