El 18 de octubre de 1976 salió de la línea de montaje de la fábrica de Almussafes el primer Ford Fiesta. De inmediato llegó a Alicante y pronto causaría auténtico furor. En la ciudad se presentó en Automóviles Leuka, donde enseguida notaron que los alicantinos habían sido seducidos por aquel nuevo modelo de Ford, que era el primero en contar con tracción delantera y mecánica transversal compacta.