La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de querer "quemar las calles" en relación con las protestas de la huelga educativa en Madrid, que ha alcanzado su cuarta jornada. La dirigente popular ha vinculado las movilizaciones con una supuesta estrategia de confrontación política ante las próximas elecciones y ha insinuado que el jefe del Ejecutivo podría estar preparando un "plan B" para mantenerse en el poder.Seguir leyendo....
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de querer "quemar las calles" en relación con las protestas de la huelga educativa en Madrid, que ha alcanzado su cuarta jornada. La dirigente popular ha vinculado las movilizaciones con una supuesta estrategia de confrontación política ante las próximas elecciones y ha insinuado que el jefe del Ejecutivo podría estar preparando un "plan B" para mantenerse en el poder.
Las declaraciones se producen después de que una concentración de manifestantes frente al Palacio de Santoña, donde la presidenta autonómica participaba en un acto, terminara con la intervención de la Policía. Los agentes han restringido los accesos y efectuado cargas para despejar la zona y facilitar su salida, que se ha producido alrededor de las 14.10 horas, mientras los concentrados reclamaban una "huelga indefinida".
La dirigente madrileña ha realizado estas declaraciones en una nueva intervención en el programa Horizonte de Cuatro, al que ha regresado este lunes de forma telemática después de haber acudido presencialmente al plató el pasado 1 de octubre. Durante la entrevista, ha calificado de "intolerables" los incidentes y ha acusado a los manifestantes de comportarse "de manera muy violenta" y de haber "colapsado las calles" de la capital. "Más que miedo, he sentido pena", ha afirmado, asegurando que su principal preocupación era la seguridad de los vecinos, turistas, transeúntes y agentes policiales presentes en la zona.
Los docentes convocan otra manifestaciónPor su parte, el comité de huelga de la educación pública madrileña ha rechazado las acusaciones de violencia formuladas por Ayuso, que califica de "afirmaciones falsas" con las que se pretende "desacreditar" una movilización que defiende como legítima y pacífica.
El comité también ha exigido a la Delegación del Gobierno que investigue las cargas policiales registradas este lunes frente al Palacio de Santoña, que ha calificado de "violentas y desproporcionadas". Según los convocantes, varias personas han resultado heridas durante la intervención.
Tras los incidentes, los docentes han convocado una nueva manifestación para este martes, 20 de octubre, a las 20.30 horas, desde la Delegación del Gobierno hasta la Consejería de Educación. Además, han reclamado una reunión inmediata con la consejera Mercedes Zarzalejo para negociar sus reivindicaciones. "No vamos contra nadie. Estamos defendiendo la educación pública", han subrayado.
Las exigencias de los docentes, "inasumibles" para el Gobierno regionalLa presidenta regional también ha cuestionado las reivindicaciones de los sindicatos educativos, especialmente las relacionadas con la reducción de las ratios de alumnos por aula. Según sus cálculos, atender las peticiones del comité de huelga consumiría más del 75% del presupuesto de la Consejería de Educación, lo que, a su juicio, dejaría a la Comunidad de Madrid sin fondos "ni para becas ni para libros de texto".
De acuerdo con las estimaciones del Gobierno autonómico, aplicar la reducción de ratios reclamada por los sindicatos supondría eliminar 280.000 plazas escolares y obligaría a construir 328 nuevos colegios e institutos para el próximo curso. Se trata de cifras difundidas por el Ejecutivo madrileño, que no ha facilitado un desglose que permita contrastar la metodología empleada para obtenerlas.
Asimismo, según los cálculos de la Comunidad de Madrid, reducir las horas lectivas a 17 en Secundaria y 22 en Primaria requeriría contratar a más de 13.600 docentes, lo que supondría un incremento inmediato de más del 15% respecto a la plantilla actual.
La jefa del Ejecutivo autonómico ha defendido que estas demandas son económicamente inviables y ha cuestionado que, según su apreciación, no se planteen exigencias similares en otras comunidades autónomas. También ha atribuido motivaciones políticas a las organizaciones convocantes, a las que ha reprochado que anteriormente alcanzaran acuerdos con el Gobierno regional y ahora mantengan una posición más exigente.
Un supuesto "plan B" para mantenerse en el poderLa presidenta madrileña ha relacionado las movilizaciones con la proximidad de las elecciones autonómicas de mayo, al considerar que existe una intención de aumentar la tensión social para desgastar a su Ejecutivo. "Ya con la proximidad de las elecciones en la propia Comunidad de Madrid en mayo ya estaban preparando el ambiente", ha afirmado.
En este contexto, ha acusado a Sánchez de intentar generar un clima "irrespirable" y también ha planteado la posibilidad de que el presidente del Gobierno busque un escenario "excepcional" para continuar en el poder, sin aportar pruebas que respalden esa hipótesis. "Yo creo que están preparando, por si acaso, plan A y plan B", ha señalado, sin concretar en qué consistirían esos supuestos planes.
La dirigente popular ha extendido sus críticas a las iniciativas del Gobierno central en materia de vivienda, que considera fallidas, y ha arremetido contra el PSOE con una de sus declaraciones más contundentes: "Ser socialista es tener poca vergüenza y dar mucha". También ha especulado con la posibilidad de que el presidente del Gobierno busque un escenario "excepcional" para continuar en el poder si fracasan sus actuales iniciativas.
"Al final, el ánimo de permitir que esto siga y se multiplique así hasta los comicios yo no sé si es para llegar a algo excepcional si no funciona la Ley de Nietos, si no funcionan los trucos de trilero de los martes o los miércoles tras el Consejo de Ministros, las trampas que está haciendo este hombre cada día, porque se resiste a perder el poder", ha manifestado. "Insisto, tiene muy mal perder", ha añadido.
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Por último, ha vuelto a criticar la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol, que ha descrito como un espacio "secuestrado" por los manifestantes. La presidenta ha incluido esta protesta en sus críticas al clima político de Madrid, aunque no ha aportado pruebas que permitan vincular su organización, ni la de la huelga educativa, con el Gobierno central.