Tras 10 años compartiendo contenido de forma ininterrumpida, la creadora de contenido se sincera: «No puedo más»
A. I.
12/10/2026 Actualizado a las 11:24h.
La delgada línea entre la exposición digital y la salud mental vuelve al debate público de la mano de la influencer Lola Lolita. Con 13,7 millones de seguidores en Tiktok y 4,2 millones en Instagram, la ilicitana ha decidido que es momento de parar. «No estoy bien», confiesa.
La creadora de contenido se ha dirigido de primera mano a su comunidad para explicar, tratando de contener las lágrimas, que lleva «mucho tiempo no estando bien», pero que ha intentado «camuflarlo».
Tras una década de presencia ininterrumpida en plataformas digitales, Lola Lolita ha reconocido haber llegado al límite físico y emocional. «Jamás pensé que haría un vídeo así, la verdad, pero ha llegado un punto en el que no puedo más», afirma.
A lo largo de su mensaje, la creadora enfatiza que su estrategia de no escucharse y disimular, se ha vuelto insostenible. «Llega un punto en el que cuando tú tapas eso, con el tiempo tu cuerpo dice: 'Mira, no puedo más'. Tu cuerpo y tu mente. Y eso es lo que me está pasando», explica.
Ante esta situación, la prioridad absoluta ha pasado a ser el autocuidado y la recuperación personal. «Creo que la salud y la salud mental es lo más importante. Siempre lo decimos, pero nunca hacemos ni puñetero caso, hasta que un día dices: 'Hostia, ¿qué pasa?'».
Sensibilidad, presión digital y miedo a la burla públicaLola Lolita también aborda cómo su sensibilidad influye en el impacto que genera la exposición mediática continuada. «Creo que mi mayor problema es que creo que soy una persona muy sensible y que quizás le afecta todo mucho más de la cuenta y esto pues a la larga me pasa factura». En ese sentido, define su estado interno como una llamada de socorro. «Mi Lola interior me está pidiendo auxilio y creo que simplemente tengo que escucharla un poco».
Por otro lado, Lola Lolita expone en su comunicado el temor a mostrar vulnerabilidad y la dureza del entorno digital. «Tampoco quería llorar porque luego me van a hacer memes llorando. La sociedad está así, podrida, hasta se ríen de una persona que saca un poco de valentía para mostrarse vulnerable públicamente».
Un parón temporal: «Esto no es un adiós, es un hasta luego»La influencer ha querido dejar claro que su profesió no la ha desencantado. «Yo amo esto, pero hay veces que una no está... y como Lolita no está, necesito recuperarla».
E este sentido, la creadora aclara que esta desconexión no supone un retiro definitivo, sino una pausa para sanar y reponer fuerzas. «Esto no es un adiós, esto es un hasta luego».