A pesar de que el despliegue de la infraestructura pública de alta potencia avanza a mayor ritmo que la media continental, la adopción del vehículo eléctrico en España sigue rezagada respecto a sus socios comunitarios. Según el informe EV Charging Index 2026 elaborado por Roland Berger, las matriculaciones de coches eléctricos de batería (BEV) e híbridos enchufables (PHEV) representaron el 18% de las ventas en el mercado español en 2025, frente al 29% registrado en el conjunto de Europa.Seguir leyendo....
A pesar de que el despliegue de la infraestructura pública de alta potencia avanza a mayor ritmo que la media continental, la adopción del vehículo eléctrico en España sigue rezagada respecto a sus socios comunitarios. Según el informe EV Charging Index 2026 elaborado por Roland Berger, las matriculaciones de coches eléctricos de batería (BEV) e híbridos enchufables (PHEV) representaron el 18% de las ventas en el mercado español en 2025, frente al 29% registrado en el conjunto de Europa.
En el desglose nacional, los turismos eléctricos puros alcanzaron un 8% de la cuota de mercado, mientras que los híbridos enchufables representaron un 10%. Estas cifras se sitúan lejos de otros países europeos analizados por Roland Berger, como Portugal (35%), Alemania (28%) o Francia (24%), y a gran distancia de líderes como Noruega (89%), Países Bajos (60%) o Suecia (59%).
Mayor proporción de puntos de recarga rápidaEl contrapunto positivo del estudio se encuentra en la calidad de la red pública de cargadores en nuestro país. España cuenta con más de un 25% de puntos de recarga pública por encima de los 22 kW de potencia (umbral considerado como recarga rápida), superando el 20% de promedio europeo.
Esta infraestructura atiende un parque que en 2025 registró una proporción de 13 vehículos electrificados por cada punto público, frente a los 14 vehículos de media continental. Para los operadores, este crecimiento del parque de vehículos respecto al número de terminales mejora los índices de utilización y la viabilidad económica de las instalaciones.
La recarga ultrarrápida como claveLa baja potencia y los tiempos de espera continúan siendo un freno clave para la experiencia del usuario. De hecho, el 47% de los conductores encuestados en el estudio de Roland Berger señala la lentitud en el proceso de carga como uno de los aspectos menos satisfactorios.
Noticias relacionadas
Frente a este problema, los cargadores ultrarrápidos -aquellos de al menos 150 kW- ya representan más de la mitad de la red rápida europea.