Los modelos de inteligencia artificial podrían estar muy cerca de poder comportarse como un gusano de ordenador, copiándose de un dispositivo conectado a Internet a otro sin colaboración humana, según Anthropic. Esta posible nueva generación de gusanos informáticos podría hacerse realidad en solo algunos meses, según informa Tech Xplore en base a datos de AFP.
Los modelos de inteligencia artificial podrían estar muy cerca de poder comportarse como un gusano de ordenador, copiándose de un dispositivo conectado a Internet a otro sin colaboración humana, según Anthropic. Esta posible nueva generación de gusanos informáticos podría hacerse realidad en solo algunos meses, según informa Tech Xplore en base a datos de AFP.
Estos sistemas corruptos podrían aprovechar móviles, televisores y electrodomésticos conectados para extenderse por redes domésticas y empresariales. El escenario aún no se ha materializado en el mundo real, aunque algunos de sus componentes técnicos ya están disponibles.
En un informe publicado por Anthropic, el equipo de seguridad Frontier Red Team estudió si modelos relativamente pequeños pueden copiarse a equipos comprometidos y ejecutarse allí, sin depender de un centro de datos potente. Un gusano tradicional se replica y pasa de una máquina a otra en forma independiente.
La variante basada en IA podría transportar también los parámetros del modelo, o sea el componente que contiene lo aprendido, y ponerlo en funcionamiento en el hardware que consiga infectar.
Tecnología doméstica y gusanos de IALos objetivos no tendrían por qué ser servidores de alto rendimiento: Anthropic apunta a dispositivos del llamado Internet de las Cosas (IoT), como cámaras de seguridad, televisores, aspiradores, neveras, hornos inteligentes o incluso cortacéspedes, que a menudo cuentan con recursos modestos y medidas de seguridad insuficientes. Los móviles podrían ser objetivos, aunque el estudio no demuestra infecciones masivas de teléfonos inteligentes comerciales.
Para probar esa posibilidad, los investigadores distribuyeron un modelo de 26.000 millones de parámetros entre 15 reproductores de Android TV de bajo coste, comprados por unos 55 dólares cada uno. En otro ensayo, probaron la propagación en una red controlada de ocho dispositivos basados en Android 15.
¿Antes del final de 2026?Un detalle importante a tener en cuenta es que los equipos permitían el acceso a través de un puerto ADB sin autenticación, por lo que no reproducían todas las barreras de un ataque real. El trabajo se centra en comprobar si una IA puede preparar la ejecución de un modelo en hardware desconocido y encadenar las tareas necesarias para replicarse.
Anthropic cree que la evolución de los modelos pequeños puede cerrar pronto la brecha entre el tamaño que cabe en un aparato doméstico y la capacidad de propagación. Los modelos de hasta 30.000 millones de parámetros ya resuelven muchas tareas por separado, aunque suelen fallar al coordinarlas. Si los avances continúan al ritmo reciente, la empresa estima que modelos suficientemente pequeños podrían alcanzar esa capacidad antes de terminar 2026.

Las pruebas con modelos de código abierto y dispositivos Android apuntan a una nueva frontera de la ciberseguridad, aunque los experimentos todavía no reproducen todas las condiciones de un ataque real. / Crédito: Daniil Komov en Unsplash.
Con modelos pequeñosUna infección así no tendría por qué avanzar a gran velocidad. En aparatos baratos, el proceso podría tardar días en reproducirse y extenderse. Anthropic toma como referencia Kimwolf, una botnet que llegó a comprometer más de dos millones de dispositivos, principalmente reproductores de Android TV de marcas poco conocidas. Una red infectada podría aprovechar la capacidad conjunta de muchos aparatos sin depender de un servidor central que apagar.
Esa distribución complicaría la respuesta: habría que limpiar los equipos y coordinar a operadores de Internet y fabricantes. Sin embargo, la propagación dejaría señales, como la transferencia de archivos de gran tamaño y el tráfico inusual entre dispositivos.
Delincuentes informáticosLa vigilancia de esas anomalías, el aislamiento de equipos comprometidos y unas contraseñas y configuraciones seguras por defecto figuran entre las posibles defensas.
Los expertos sostienen que el peligro más inmediato siguen siendo los delincuentes informáticos que utilizan IA para mejorar sus ataques. La tecnología ya puede facilitar la búsqueda de vulnerabilidades y automatizar tareas delictivas, sin que un modelo llegue a replicarse por su cuenta.
Fuente: Levante - EMV