El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha subrayado que la estación de Sol "no se cierra por capricho" sino que es una decisión que adopta la Comunidad ante la falta de higiene y salubridad generada por quienes están acampando en la plaza y que puede afectar a viajeros y trabajadores. Almeida ha cargado contra unos acampados "que no respetan ninguna norma de convivencia y que harán sus necesidades fisiológicas allí donde consideren conveniente, ya sea sobre las rejillas de ventilación del Metro o ya sea en la calle". En este punto ha remarcado que la Policía Municipal ya ha interpuesto unas 200 sanciones, entre ellas "a personas de esa acampada a las que se les ha cazado en la calle orinando o en el propio acceso al Metro". Es por eso que ha apoyado la decisión regional de cerrar Sol, como competente en la materia, para "salvaguardar la higiene de los viajeros y, sobre todo, de los trabajadores de Metro". "Esto no se cierra por capricho, esto se cierra porque hay una realidad que es incontestable y es que esta falta de higiene y de salubridad puede acabar afectando a los viajeros y trabajadores de Metro", ha subrayado.