Los doctores de Vithas Sevilla, Julia González y Fernando Cózar, destacan los beneficios de la técnica mínimamente invasiva empleada en intervenciones de determinados tumores pulmonares como la practicada al pontífice
León XIV pasa una noche tranquil
La intervención quirúrgica a la que se sometió este martes el papa León XIV en el Policlínico Gemelli de Roma, en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida tras confirmarse un adenocarcinoma pulmonar, pone el foco en una de las principales innovaciones de la cirugía torácica: la videotoracoscopia o VATS, un abordaje mínimamente invasivo que permite operar determinados tumores pulmonares sin necesidad de abrir el tórax mediante una cirugía convencional.
La doctora Julia González y el doctor Fernando Cózar, especialistas del equipo de Cirugía Torácica del Hospital Vithas Sevilla, emplean esta técnica en el tratamiento del cáncer de pulmón y destacan sus ventajas frente a la cirugía abierta, tanto en la agresividad de la intervención como en la recuperación posterior del paciente.
"La técnica VATS, siglas en inglés de Video-Assisted Thoracic Surgery, o videotoracoscopia, está permitiendo realizar estas intervenciones de forma mucho menos agresiva, con resultados oncológicos equivalentes y una recuperación notablemente más rápida", explican los especialistas.
La principal diferencia respecto a la cirugía torácica tradicional reside en la vía de acceso al pulmón. Mientras que la intervención convencional requiere abrir el tórax y separar las costillas para llegar a la zona afectada, la videotoracoscopia permite trabajar a través de una o varias pequeñas incisiones por las que se introducen una cámara de alta definición y el instrumental quirúrgico.
Esta técnica evita la separación costal, que, según explica el doctor Cózar, es la "principal responsable del dolor intenso y la larga recuperación que históricamente han acompañado a estas intervenciones". Además, puede reducir el sangrado y las complicaciones respiratorias, favorecer un alta hospitalaria más temprana y facilitar la vuelta a la actividad cotidiana.
Menor mortalidad con cirugía mínimamente invasivaLos beneficios de la VATS cuentan también con respaldo en la evidencia científica. Según los datos aportados por los especialistas de Vithas Sevilla, un metaanálisis de ensayos aleatorizados publicado en The Lancet en marzo de 2026 asocia la lobectomía mediante videotoracoscopia con una reducción del 21% del riesgo de mortalidad frente a la cirugía abierta en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico en estadios iniciales, sin un aumento del riesgo de recaída.
Cuando el tumor se detecta en una fase temprana y puede extirparse por completo, la cirugía continúa siendo una de las opciones terapéuticas con mayor potencial curativo. El Dr. Cózar señala que, en pacientes seleccionados con enfermedad en estadios precoces, las tasas de supervivencia a cinco años pueden alcanzar el 80-90%, aunque el pronóstico depende de las características del tumor y de cada paciente.
El abordaje quirúrgico, además, ha evolucionado junto con los tratamientos oncológicos. La incorporación de la inmunoterapia y las terapias dirigidas está ampliando las posibilidades de tratamiento, especialmente cuando se combinan con la cirugía dentro de una estrategia multidisciplinar.
"Algunos pacientes que hace unos años eran considerados inoperables hoy pueden recibir tratamiento sistémico previo, como inmunoterapia asociada o no a quimioterapia, consiguiendo una reducción significativa del tumor y permitiendo posteriormente una cirugía con intención curativa", explica la doctora González.
La preparación del paciente antes de la intervención también desempeña un papel relevante. En este sentido, la especialista destaca el programa de prehabilitación quirúrgica de Vithas Sevilla, que incluye entrenamiento físico, mejora de la función respiratoria, soporte nutricional y preparación clínica integral para optimizar las condiciones del paciente antes de la cirugía.
Tanto la videotoracoscopia como otras técnicas quirúrgicas torácicas resultan especialmente útiles cuando la enfermedad se detecta a tiempo. Sin embargo, más del 70% de los casos de cáncer de pulmón se diagnostica en fases avanzadas, según los datos citados por los especialistas, lo que limita las posibilidades de aplicar tratamientos con intención curativa.
Para avanzar en la detección temprana, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) impulsa, junto con otras sociedades científicas, el Proyecto CASSANDRA, una iniciativa piloto que estudia la viabilidad del cribado del cáncer de pulmón en España.
La tos persistente, la presencia de sangre en el esputo, el dolor torácico, la falta de aire o la pérdida de peso sin causa aparente son algunos de los síntomas que aconsejan consultar con un especialista, especialmente en personas fumadoras o con otros factores de riesgo. "Son síntomas que no deben normalizarse. Ante su aparición, consultar con un especialista puede marcar la diferencia", concluye el doctor Cózar.
La intervención del papa León XIV sitúa así en primer plano una técnica que forma parte de la evolución de la cirugía torácica moderna: un abordaje menos invasivo que, cuando está indicado por las características de la enfermedad y del paciente, permite extirpar tejido pulmonar afectado con el objetivo de mantener la eficacia oncológica y reducir el impacto de la operación.