Un total de 1.775 personas perdieron la vida en siniestros de tráfico, 10 menos que en 2024
Tráfico presenta su nueva normativa, que prioriza la seguridad de los peatones sobre la fluidez del tráfico
En 2025, un total de 1.775 personas perdieron la vida en siniestros de tráfico registrados en vías urbanas e interurbanas de España, lo que representa un descenso del 1% respecto al ejercicio anterior. Otras 9.888 personas sufrieron heridas que requirieron ingreso hospitalario, con un incremento del 3% que equivale a 327 hospitalizados más que en 2024.
Según el balance ofrecido por la Dirección General de Tráfico (DGT), este ligero descenso en la mortalidad se ha producido, paradójicamente, en un contexto de mayor movilidad. Los datos reflejan que se registraron 478,6 millones de desplazamientos de largo recorrido por vía interurbana, un 3,4% más que el año precedente, lo que incrementa la exposición al riesgo vial.
En el panorama europeo, España cerró el año con una tasa de mortalidad vial de 36 fallecidos por millón de habitantes, una cifra que la mantiene por debajo de la media comunitaria situada en 43 fallecidos. El país se posiciona mejor que Austria (43), Italia (49), Francia (49) o Portugal (55), aunque todavía se encuentra por detrás de referentes como Suecia (20), Dinamarca (23), Alemania (34) y Países Bajos (35).
Este resultado cobra mayor relevancia si se considera el contexto específico español, con un parque de 5,96 millones de motocicletas y ciclomotores —modos especialmente vulnerables— y la afluencia de más de 90 millones de turistas anuales, factores que incrementan notablemente la exposición al riesgo tanto en carreteras como en ciudades.
La mayoría de los siniestros ocurren en entorno urbanoLas vías urbanas concentraron 67.616 siniestros durante el pasado ejercicio, con un saldo de 496 personas fallecidas y 5.034 que precisaron ingreso hospitalario. Estos datos reflejan un ligero aumento de víctimas mortales del 0,4% (dos fallecidos más) y de heridos graves del 0,2% (+9) respecto a 2024.
La siniestralidad urbana sigue mostrando una realidad constante: la mayoría de los accidentes viales se producen dentro de las ciudades, aunque su letalidad resulta comparativamente menor. Según los datos, el 65% de todos los siniestros viales en España se producen en ciudad. Sin embargo, pese a esta elevada concentración de incidentes, las vías urbanas sólo acumulan el 28% del total de fallecidos mientras que representan algo más de la mitad de los heridos graves (51%).
Esta aparente contradicción puede atribuirse a la menor velocidad media de circulación en las ciudades, pero también evidencia que, aunque se pierdan menos vidas, la siniestralidad vial urbana sigue dejando secuelas graves y duraderas entre las víctimas.
Los usuarios vulnerables concentran el 81% de las muertes en ciudadEn 2025, la distribución de las víctimas mortales en zonas urbanas vuelve a destacar la importancia de los usuarios vulnerables, que representaron un 81% del total de fallecidos en este tipo de vías, con 15 fallecidos más que en 2024.
Dentro de este grupo, los peatones continúan siendo los más afectados, con 222 muertes que suponen el 45% del total. Les siguen 132 motoristas (26%), 29 ciclistas (6%) y 21 usuarios de vehículos de movilidad personal (4%). Por el contrario, sólo el 15% de las personas fallecidas (73 en total) viajaban en turismos, lo que evidencia la desprotección de quienes se desplazan sin carrocería en entornos urbanos cada vez más complejos y compartidos.
Atendiendo al tipo de siniestro, el atropello a peatones se mantiene como el tipo de accidente más letal en las ciudades, con un 43% del total de víctimas mortales.
En segunda posición destacan las salidas de vía, que causaron el 22% de las muertes en ciudad (111), un 4% más que en 2024. Estos siniestros afectan sobre todo a motoristas que pierden el control del vehículo o colisionan contra un obstáculo en la vía.
También preocupan las colisiones laterales y frontolaterales, comunes en cruces e intersecciones, que fueron responsables del 11% de los fallecimientos urbanos, aunque en este caso se ha registrado una mejora significativa con ocho muertes menos que el año anterior. Estos datos reflejan la necesidad de actuar sobre el diseño de los cruces, la gestión de velocidades y la protección de los modos de transporte más expuestos.
Tres de cada diez fallecidos no utilizaban dispositivos de seguridadEl uso de elementos de protección continúa siendo una asignatura pendiente en el ámbito urbano, donde parece que el cumplimiento de las normas se relaja en comparación con su uso en las vías interurbanas, a pesar de la incidencia que tiene en la gravedad de los siniestros viales.
En 2025, el 30% de las personas fallecidas en vías urbanas no utilizaban los accesorios de seguridad obligatorios, como casco o cinturón, un porcentaje que un año más aumenta con respecto al registrado el ejercicio anterior. Esta cifra evidencia que, pese a las campañas de concienciación, todavía persiste un reducido grupo de usuarios de la vía que hace caso omiso a las normas de circulación.
Por tipo de vehículo, los datos muestran diferencias significativas: entre los ciclistas fallecidos, 12 no llevaban casco; en los usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), 13 de las 21 víctimas mortales carecían de protección. La situación resulta especialmente grave entre ocupantes de turismos, donde 26 de las 73 personas fallecidas (un 45%) no llevaban puesto el cinturón de seguridad. En el caso de los motoristas, siete de los 132 fallecidos no hacían uso del casco en el momento del siniestro. Estos datos refuerzan la necesidad de intensificar tanto la vigilancia como la educación vial en torno al uso de dispositivos de seguridad básicos pero vitales.