El Ayuntamiento y la empresa Crece han actuado ya sobre 220 hectáreas de masa forestal, priorizando zonas críticas como el Cerro de San Miguel para prevenir incendios y garantizar la seguridad vecinal
08/10/2026 a las 12:42h.
El Ayuntamiento de Burgos y la empresa Crece han ejecutado en apenas dos años actuaciones en cerca de 220 hectáreas de las 250 proyectadas dentro del plan de aclareo del Cinturón Verde de la capital, lo que supone adelantar casi en su totalidad un programa diseñado en origen para cinco años y que alcanza el 90 %, como ha asegurado el concejal de Medio Ambiente, Carlos Niño.
La prioridad municipal se ha centrado en el Cerro de San Miguel, una zona de especial preocupación por su proximidad a las viviendas y tras los últimos fuegos registrados en el entorno.
Durante una visita de obra junto al responsable de la empresa adjudicataria, Pedro Renuncio, se ha comprobado sobre el terreno la intervención en una parcela de unos 8.000 metros cuadrados devastada por incendios que, según los indicios, fueron intencionados. Desde el Consistorio de Burgos han calificado estos actos de «auténticas salvajadas» y han hecho un llamamiento al civismo de la ciudadanía para proteger la masa forestal.
Reducir el combustible y retirar lo que está en mal estadoEl objetivo principal de estas labores es reducir el combustible vegetal y retirar pies muertos, enfermos o inclinados que representan un peligro de caída. Las actuaciones han permitido retirar en torno a un 25% del arbolado en las zonas tratadas, aunque la intensidad del clareo se adapta a la situación de cada tramo: mientras en algunos puntos el tratamiento es casi quirúrgico, en otros, con abundante arbolado caído o dañado, las extracciones alcanzan el 30%.
A diferencia de las intervenciones en parques urbanos, en este parque forestal se busca mantener una densidad adecuada que reduzca la competencia entre ejemplares, garantice la entrada de luz y favorezca el crecimiento del bosque, sin pretender una limpieza total del suelo, incompatible con un ecosistema natural. Los resultados ya son visibles en áreas como La Cartuja, donde la masa de pinar ha completado su saneamiento.
Tras la intervención en el Cerro de San Miguel, el plan de aclaras encara su tramo final con los trabajos pendientes en el pinar de Villalonquéjar, de unas 25 hectáreas, ubicado junto a la depuradora municipal.
Labores de mantenimiento extraUna vez concluida esta fase principal, el contrato contempla otras labores complementarias como desbroces periódicos en Fuentes Blancas y la playa de Fuente Prior, el control de la procesionaria y el mantenimiento de caminos. Asimismo, en la zona de San Francisco se prevé rematar las labores de consolidación del terreno mediante la reforestación con arbustos aromáticos, una medida orientada a frenar la erosión tras la retirada de arizónicas en mal estado.
En cuanto a las zonas calcinadas por el fuego, la empresa trabaja en la extracción de la madera quemada y el triturado de restos para dejar el suelo preparado. La reforestación de esta área se ejecutará en primavera con especies adaptadas, para lo que el Consistorio contempla colaborar con asociaciones medioambientales locales.
Los técnicos estiman que, tras esta puesta al día de una masa forestal que acumulaba décadas de abandono, la zona no requerirá intervenciones de envergadura hasta dentro de ocho o diez años, periodo en el que los trabajos se centran en el mantenimiento de las áreas ya saneadas.