Los dispositivos de control SV3 que Italia ha introducido en sus carreteras están integrados en el asfalto de tramos en los que no está permitido adelantar y podrían llegar a más países.
La Dirección General de Tráfico, el Servei Català de Trànsit y el Trafikoa han mantenido las carreteras españolas a la vanguardia de los radares durante años. Actualmente, la red viaria nacional ya cuenta con más de 3.620 dispositivos de control de velocidad en activo, según los datos del V Observatorio de Radares de Coyote.
Sin embargo, ahora ha sido Italia la que se ha adelantado con un nuevo sistema de vigilancia que detecta a los conductores mientras realizan adelantamientos en zonas donde la señalización vial lo prohíbe. Por su parte, otros países europeos ya estudian introducir también esta tecnología, por lo que no sería una sorpresa que lleguen próximamente a nuestras carreteras.
¿En qué consisten este tipo de cinemómetros que detectan adelantamientos ilegales?Conocidos técnicamente como SV3 y bautizados popularmente en Italia como 'sorpassómetros', han comenzado a instalarse de forma pionera en la región italiana de Calabria en segmentos de carreteras peligrosos, tales como tramos de montaña con escasa visibilidad, curvas ciegas o rectas propensas a adelantamientos prohibidos. El sistema de estos cinemómetros está compuesto por tres elementos principales.
El sistema entra en funcionamiento de forma automática cuando los sensores del pavimento registran que las ruedas de un vehículo invaden el carril contrario cruzando la línea continua. En ese momento, el dispositivo graba una secuencia de vídeo de unos 15 segundos que documenta el desarrollo completo de la maniobra antes, durante y después de cometerse la infracción. A través de la IA, el radar identifica automáticamente el tipo de vehículo, su matrícula, los carriles utilizados y la posición exacta del tramo. Dicha información se remite a los agentes para que validen la información e interpongan la sanción administrativa.
Si bien es cierto que no tenemos la certeza de que los SV3 vayan a ser otros de los jueces de las carreteras españolas, lo cierto es que en la Comunidad de Madrid ya existen otro tipo de radares que detectan esta misma acción ilegal: los cuatro de línea continua ubicados en accesos de las autovías A-1, A-2, A-6 y A-42.
A diferencia del modelo italiano, enfocado en carreteras secundarias de doble sentido, los dispositivos españoles están orientados a controlar las incorporaciones a las vías de alta capacidad. Su mecanismo utiliza dos cámaras sincronizadas: una enfocada al carril de la vía de aceleración y otra al carril principal de la autovía. Si un vehículo se incorpora cruzando la línea continua antes de llegar al tramo discontinuo, el sistema captura la secuencia y la remite al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas (CTDA) de la DGT para tramitar la sanción.