La crisis de vivienda es un problema que afecta a toda España, en especial a los jóvenes. Comprar un piso se ha convertido en un lujo, prácticamente inalcanzable, pero el alquiler tampoco es una opción accesible. En la última década, los precios se han disparado un 44%, mientras los sueldos ni siquiera han alcanzado el 20% de subida. De modo que solo el 15% de los jóvenes entre 16 y 29 años se independiza.