El sector lamenta la falta de apoyo de las administraciones en esta apuesta esencial para su "futuro"
Nace el nuevo Clúster de de Construcción Avanzada e Industrializada de Andalucía (CAI)
Andalucía sigue firme en el desarrollo de la construcción industrializada por el convencimiento de las empresas, que "estamos apostando nuestros fondos y nuestras carteras para que nazca aquí". José Castellano Moreno, presidente del Clúster de Construcción Avanzada e Industrializada de Andalucía (CAI), reivindica el reto que están afrontando "a pulmón" para responder a la realidad del sector, que considera fundamental adaptarse a los nuevos tiempos y a este nuevo model ode producción. "Si quieres tener futuro como compañía o te industrializas o desapareces", es la premisa que guía a algunas constructoras, y que el miércoles se puso de manifiesto en uno de los encuentros organizados con motivo de la Feria de Profesionales de la Construcción de Andalucía, Expoconstruye, que por sexta edición celebra en Jerez la Federación Provincial de Agrupaciones Empresarios de la Construcción de Cádiz (FAEC).
La industrialización necesita un nuevo ecosistema, nuevas inversiones, un nuevo proceso productivo, la estandarización del producto, la legalización de nuevos productos, nuevos ensayos de estos y un nuevo urbanismo que actualmente asume en una amplia mayoría la construcción tradicional. Con todo, expone Alejandro López, director de Transacciones en el sector de Infraestructura y Capital Projects de Deloitte, ya hay fondos de inversión o empresas de otras actividades "que están lanzando pequeñas empresas industrializadas y haciéndolas crecer sin ser agentes del sector". "Han visto una opción de negocio, luego ya verán si sale o no, pero hay interés", apunta Oriol Fornell, director de Negocio y Producto Promotor en CaixaBank. "Hay casos de éxito y otros que no tanto de parte del sector como de fuera", precisa Castellano.
Esa llegada de nuevos inversores en torno a una nueva cadena de valor es lo que entiende Fornell puede acelerar la industria de la construcción, aunque se enfrenta a una cuestión importante: el mantenimiento de la producción, la continuación del flujo de pedidos, frente a una actividad cíclica como es la construcción tradicional. "Se necesita un cambio de paradigma en todos los campos", señala el presidente del CAI, que se refiere también al diseño y las ventas. "Tenemos que aprender de otros sectores industrializados. Somos más ensambladores de constructores, aquí tenemos el ejemplo cercano de Airbus", añade.
"Si quieres tener futuro como compañía o te industrializas o desapareces", deja claro Juan Carlos Bandrés, presidente del Clúster Industrial de la Construcción de Aragón (CICA), que es director general del Grupo Lobe. En Andalucía un grupo importante de empresas han entendido esa realidad. Son compañías que están aportando fondos propios para esta adaptación. "Hay muchas empresas andaluzas que en vez de pensar que nos lo van a mandar todo desde el norte, estamos apostando nuestros fondos y nuestras carteras para que el sector, digamos, nazca aquí. No queremos quedarnos en Andalucía como jornaleros. Queremos crear valor, aportar a la cadena de valor", expone el presidente del clúster andaluz.
"Somos nosotros mismos quienes lanzamos la industria y creemos, porque no tenemos ningún apoyo de la parte institucional", advierte el presidente del clúster andaluz. Frente a las ayudas que reciben otras actividades, otras industrias, la industria de la construcción no cuenta con estos apoyos de la Administración, "pero ni de Europa". Existe un PERTE de industrialización de vivienda que se encuentra todavía en fase de desarrollo de los mecanismos para distribuir los fondos de 1.300 millones aprobados por el Gobierno.
La construcción industrializada se encuentra en fase "muy incipiente" tanto en Andalucía como en España. "Nos hace falta tiempo, nos hace falta que se lo crean las administraciones", insiste José Castellano. Actualmente, en el Estado español representa en torno al 3% o 4% de la actividad constructora, frente al 20% -incluso un porcentaje algo mayor- en Europa. Se presenta, entre otros argumentos, como una solución a la falta de mano de obra que sufre el sector constructivo. "Para nosotros, desarrollar la fábrica ha sido importante tanto por el producto, porque al crearse un entorno controlado suele ser de mayor calidad, te reduce el tema de posventa, pero sobre todo nos ha permitido atraer al personal joven", reconoce.
La construcción era un sector denostado por la juventud, que ahora por las nuevas condiciones que ofrece trabajar en una industria vuelve a sentirse atraída. Incluso, abunda el administrador único de la constructora de Rota Felipe Castellano, introduce a la mujer en la parte de producción. "Antes había en ingeniería y administración, pero no en producción. Ahora pueden ser un 15%", resalta. En esa entrada de jóvenes contribuye la colaboración con el ámbito educativo para participar en la labor formativa.