Que Kristian Blummenfelt está hecho de otra pasta ya lo teníamos claro. Lo que quizá no podíamos imaginar es que a tan solo 6 días de la gran cita hawaiana el noruego fuese a ofrecer semejante exhibición de fortaleza sobre el asfalto.
Que Kristian Blummenfelt está hecho de otra pasta ya lo teníamos claro. Lo que quizá no podíamos imaginar es que a tan solo 6 días de la gran cita hawaiana el noruego fuese a ofrecer semejante exhibición de fortaleza sobre el asfalto.
Y es que el propio triatleta subió a su perfil de Strava el entrenamiento realizado en la jornada de este lunes: un test de carrera a pie de 40 kilómetros -casi la distancia de un maratón completo- a un ritmo medio de 3 minutos y 45 segundos por kilómetro.
Blummenfelt completó el recorrido en un tiempo total de 2 horas y 30 minutos, con tres bloques de recuperación, y subiendo los ritmos a media que avanzaba el entrenamiento. Además, lo hizo en unas condiciones de calor muy exigentes, rozando los 30 grados, simulando el escenario que posiblemente se encuentre este domingo en Kona.
Unos registros que impresionan todavía más si tenemos en cuenta que, previamente, en la misma jornada, venía de hacer otro entrenamiento en bicicleta sumando 90 kilómetros a una velocidad de 37 km/h.
Lo cierto es que esta estrategia no es nueva para el noruego. En 2022, junto a su compatriota Gustav Iden, ya protagonizó una sesión de características muy similares durante los días previos al Mundial de Kona. Entonces, Iden terminó proclamándose campeón del mundo, mientras que Blummenfelt consiguió subir al tercer escalón del podio.
Con estas credenciales el campeón olímpico manda un aviso contundente a sus rivales. Ya fue campeón del mundo de Ironman en 2021 y esta temporada quiere volver a lo más alto del podio en Hawái. Para lograrlo tendrá que ser el más rápido en completar los 3,8 kilómetros de natación, los 180 kilómetros de ciclismo y el maratón final de 42,195 kilómetros.