Los geles y las barritas energéticas llevan años acaparando la nutrición deportiva por una razón bastante sencilla: permiten concentrar una cantidad elevada de carbohidratos en un formato pequeño, ligero y rápido de consumir. Sin embargo, en las pruebas de larga distancia, la textura y el dulzor después de tomar varias unidades pueden terminar resultando incómodos o causando problemas gastrointestinales.
Los geles y las barritas energéticas llevan años acaparando la nutrición deportiva por una razón bastante sencilla: permiten concentrar una cantidad elevada de carbohidratos en un formato pequeño, ligero y rápido de consumir. Sin embargo, en las pruebas de larga distancia, la textura y el dulzor después de tomar varias unidades pueden terminar resultando incómodos o causando problemas gastrointestinales.
Precisamente entre ambos productos aparece una solución que cada vez cobra más sentido para muchos deportistas: las gominolas energéticas. Ahí es donde la marca española 226ERS posiciona su nueva línea High Fructose Gummy Bar. La idea consiste en trasladar buena parte de la filosofía de su reconocida gama High Fructose a un producto sólido y masticable.
Cada unidad pesa 60 gramos y aporta 46 gramos de hidratos de carbono, con una relación glucosa-fructosa de 10:8. Es por tanto una fuente de carbohidratos bastante concentrada: aproximadamente el 77 % de su peso corresponde a hidratos.
Pero lo más interesante del producto es que esos carbohidratos llegan en forma de una única gominola grande. No estamos ante las pequeñas unidades que obligan a abrir una bolsa y comer varias piezas para alcanzar una determinada cantidad de carbohidratos, sino ante una suerte de barrita gelatinosa que podemos ir mordiendo y dosificando durante el ejercicio.
High Fructose Gummy Bar de 226ERS226ERSEste formato adquiere mucha importancia porque no solo piensa en la cantidad de carbohidratos necesarios para el organismo, sino en cómo ingerirlos durante varias horas sin que aparezcan los problemas. De hecho, 226ERS plantea precisamente su producto como un elemento más para una estrategia nutricional donde también caben las barritas tradicionales o los geles.
La cifra clave de la High Fructose Gummy Bar es 46. Son los gramos de hidratos de carbono por unidad, y supone una aportación muy importante de las necesidades por hora que tienen comúnmente los deportistas. Si un atleta, por ejemplo, necesitase 90 gramos por cada hora de actividad, una sola gominola cubriría la mitad de su pauta.
Es importante también hacer una adecuada gestión de la gominola. Con esto nos referimos a su dosificación. Y es que una de las ventajas indiscutibles de su formato masticable es que podemos repartirla durante varios minutos. En este sentido, es como las barritas, pero no como los geles, que normalmente se consumen en una sola toma.
Relación glucosa-fructosa 10:8: qué significa realmente226ERS apuesta por una relación glucosa-fructosa 10:8. No se trata simplemente de mezclar dos azúcares para modificar el sabor, sino de aprovechar diferentes mecanismos de absorción intestinal.
Simplificando: la glucosa utiliza principalmente el transportador SGLT1, mientras que la fructosa emplea GLUT5. Cuando queremos introducir grandes cantidades de carbohidratos durante el ejercicio, depender exclusivamente de una única vía puede limitar la cantidad que conseguimos absorber. Por eso la combinación de glucosa y fructosa permite aumentar la disponibilidad de carbohidratos.
Durante años se popularizaron relaciones glucosa-fructosa cercanas al 2:1, pero la nutrición deportiva de resistencia ha evolucionado mucho en esa búsqueda de ingestas tan altas, también motivada por la mayor cantidad de pruebas de ultrarresistencia y un aumento generalizado de la cantidad de horas que un deportista está en actividad.
Así, la tolerancia digestiva es otro de los puntos básicos de entrenamiento de todo corredor de resistencia. Y es un aspecto muy individual. El tipo de deporte, la intensidad, la duración y las condiciones ambientales son factores influyentes a la hora de planificar la estrategia nutricional y decidir cuántos carbohidratos consumir. La relación glucosa-fructosa de esta gominola energética pretende facilitar trabajar con cantidades altas, pero en ningún caso elimina la necesidad.
La gominola como formato ante el gel, la barrita o las bebidasUno de los atractivos de esta línea energética de 226ERS es su formato. Y es que podríamos pensar que, si ya existen geles y bebidas capaces de proporcionar grandes cantidades de carbohidratos, para qué necesitamos una gominola. Lo cierto es que, además de la fórmula 10:8 ya comentada, el formato es lo interesante de este producto.
Los geles resultan muy eficientes cuando buscamos energía rápidad y facilidad de transporte. Abrimos, ingerimos y continuamos. A intesidades altas sigue siendo difícil superar esa sencillez de uso, pero la mayor contraindicación de los geles es que repetir durante cuatro, seis o más horas suele producir saturación por su sabor y textura. Y en muchos casos terminan causando molestias gastrointestinales.
La bebida energética puede solucionar parte del problema y permite realizar un aporte progresivo, pero tiene otra particularidad: une nutrición e hidratación. Si gran parte de nuestra ingesta de carbohidratos depende de los soft-flask, cualquier cambio en nuestra necesidad de líquido va a alterar también la ingesta energética. Es decir, estamos muy condicionados.
Atleta de trail running tomando la nueva gominola High Fructose Gummy Bar de 226ERS.MUNDO DEPORTIVOEn cambio, la barrita tradicional introduce textura y variedad. Y por eso sigue siendo la opción favorita de tantos deportistas, pero todo depende del tiempo que se quiera perder. Son fáciles de masticar y el sabor suele ser bueno, pero son incompatibles con correr a altas intensidades. Otra cosa es llevarlas en una ultra de montaña donde hay pequeños parones o tramos de subida que hacemos a una menor intensidad.
En cualquier caso, dependiendo de su composión, pueden incorporar cantidades importantes de grasa, proteína o fibra, nutrientes que no necesariamente buscamos cuando el objetivo es solo el aporte de carbohidratos.
Así, la High Fructose Gummy Bar busca ese hueco que existía en el mercado reuniendo los mejores argumentos para formar parte de la estrategia nutricional de cualquier deportista. Se mastica como un sólido, pero de manera mucho más ágil y cómoda que una barrita, y nutricionalmente se posiciona más cerca de un gel, sin causar molestias estomacales y permitiendo una dosificación del producto.
Cuatro sabores y distintas formulacionesEn la gama de High Fructose Gummy Bar encontramos cuatro sabores: lima, plátano, cereza y caramelo. Pero existen diferencias reseñables entre ellos más allá del propio sabor.
Las gominolas de lima y plátano incorporan 100 miligramos de sodio por unidad, mientras que la de cereza mantiene esa cantidad y añade otros 100 de cafeína. Por su parte la gominola de caramelo eleva notablemente el aporte de sodio hasta los 250 miligramos.
En este escenario la versión de cereza tiene una función especialmente clara. Y es que su aporte de cafeína lo convierte en un producto estimulante y a computar dentro del consumo de cafeína total del día. Mientras, la versión de caramelo plantea otro enfoque: al llevar un 150% más de sodio que los otros sabores adquiere más peso dentro de una estrategia donde también estemos analizando la reposición de sodio.
Gama de sabores de High Fructose Gummy Bar.226ERSAunque cualquier deportista puede recurrir a esta gominola energética en busca de un aporte seguro de carbohidratos, la High Fructose Gummy Bar tiene especial relevancia entre quienes afrontan retos de muy larga distancia. Nos referimos a maratones, ultras o competiciones en las que sometamos al cuerpo a varias horas de actividad intensa.
En ese tipo de disciplinas la estrategia nutricional se destaca como uno de los pilares fundamentales para obtener el rendimiento deseado. Porque se manejan ingestas muy elevadas que se prolongan en el tiempo. Además, cuanto mayor es el objetivo de carbohidratos a la hora (pautado siempre por un profesional de la nutrición), más importante es buscar formatos que permitan alcanzar esa cantidad sin perjudicar nuestro aparato digestivo. Y ahí las gominolas de 226ERS tienen mucho que decir, con una textura agradable y fáciles de masticar y digerir.
Para asegurar sus buenos resultados, 226ERS ha trabajado durante meses junto a los integrantes del Movistar Team, quienes han testado el producto en diferentes entrenamientos y competiciones. Además, cuenta con el sello Cologne List.
Esta línea High Fructose Gummy Bar es completamente apta para veganos y vegetarianos y está libre de gluten. El PVP recomendado por unidad es de 3 euros.