El actor pasó tres años estudiando Biología en la UGR, tiempo en el que trabajó como camarero para pagarse los estudios y disfrutó al máximo de la ciudad: «Granada me ha dado los mejores años de mi vida»
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04/10/2026 Actualizado a las 00:25h.
La habitación estaba en el Paseo de los Tristes. Era primavera de 2020. Desde la ventana, Camilo Joaquín Villarruel (Huelva, 2001) observaba a sus vecinos ... deambular por la calle más bonita del universo. Caminaban solos, manteniendo la distancia de seguridad y con la mitad de la cara oculta tras la mascarilla. Sobre la mesa del dormitorio, en aquel pequeño piso de estudiantes, montañas de apuntes y libros de la carrera. Ya nadie lo recuerda, pero ser universitario en la pandemia fue una putada –qué no lo fue–. Y allí, asomado a un mundo en pausa, con las manos sobre el cristal, Camilo pensaba en dos cosas. En lo feliz que le hacía Granada, hasta confinado, y en que por mucho que le gusten los animales, estudiar Biología no era lo suyo. Aún no lo sabía, pero ahí empezó a nacer Milo Quifes.