Hace casi dos semanas que los alumnos de Formación Profesional han vuelto a las aulas. Quienes no han vuelto, sin embargo, han sido los intérpretes de lengua de signos. Desde el 14 de septiembre, cuando arrancó el curso, los estudiantes sordos "han tenido que volver a clase sin poder seguir los contenidos", lamenta el padre de uno de los afectados, Hans-Peter Trauschke, que denuncia "la vulneración de los derechos fundamentales de los alumnos con discapacidad auditiva". Al mismo tiempo, añade que "la falta de accesibilidad contraviene la legislación vigente e impide la igualdad de oportunidades".Seguir leyendo....
Hace casi dos semanas que los alumnos de Formación Profesional han vuelto a las aulas. Quienes no han vuelto, sin embargo, han sido los intérpretes de lengua de signos. Desde el 14 de septiembre, cuando arrancó el curso, los estudiantes sordos "han tenido que volver a clase sin poder seguir los contenidos", lamenta el padre de uno de los afectados, Hans-Peter Trauschke, que denuncia "la vulneración de los derechos fundamentales de los alumnos con discapacidad auditiva". Al mismo tiempo, añade que "la falta de accesibilidad contraviene la legislación vigente e impide la igualdad de oportunidades".
A estas alturas, cinco alumnos de educación postobligatoria continúan sin intérprete en las comarcas de Girona. Entre los afectados está el hijo de Trauschke, que estudia un ciclo formativo de grado medio en el instituto Salvador Espriu de Salt. "No es que esté ratos sin intérprete por algún motivo puntual, sino que pasan todo un día sin intérprete, y otro, y otro", lamenta, y denuncia que "mi hijo está completamente perdido". La familia ya había vivido una situación parecida "Cuando empezó, hace dos años, estuvo tres meses y medio sin intérprete", recuerda.
El Departamento de Educació i Formació Professional reconoce las dificultades para cubrir el servicio "en el Servei Territorial de Girona hasta ahora ha sido imposible encontrar intérpretes de lengua de signos para la postobligatoria, pese a que se han publicado hasta tres anuncios de trabajo en el Portal Atri". Educació prevé publicar "próximamente" una cuarta oferta a través del Servei Públic d’Ocupació de Catalunya (SOC).
Fuentes del Departamento de Educació señalan que "en Girona hay dos personas aspirantes interesadas, pero les falta el nivel C1 de catalán". Ante esto, se les hará la prueba a principios de la próxima semana "con la idea de que puedan incorporarse a lo largo de la semana". Con todo, Educació sostiene que "se han acortado mucho los plazos dada la urgencia de la incorporación".
Este curso también ha cambiado el modelo de prestación del servicio. Hasta ahora estaba externalizado —lo habían asumido entidades como la Fundació Pere Tarrés—, que se encargaban de proporcionar intérpretes de lengua de signos al alumnado sordo de postobligatoria con contratos, lamenta Trauschke, de "monitor de ocio". Ahora Educació ha puesto en marcha un programa gestionado a través de los Centros de Recursos Educativos para alumnos con Discapacidad Auditiva (CREDA), con los profesionales vinculados directamente al Departament. Educació defiende que el cambio "supone una mejora de las condiciones laborales de los intérpretes".
Una de las profesionales que ha decidido no continuar este curso es Elma Morera, intérprete de lengua de signos que ha trabajado durante nueve años en las comarcas de Girona. "Acabo de dejar el trabajo, por las condiciones laborales no me puedo permitir el lujo de trabajar para el Departamento de Educació", afirma, y califica de "nefastas" las condiciones con las que ha trabajado los últimos años.
Pese a las críticas, Morera admite que el nuevo modelo ha corregido algunas de las condiciones que el colectivo denunciaba en los últimos años. Según explica, los intérpretes habían trabajado hasta ahora como fijos discontinuos y quedaban desvinculados del servicio cuando terminaba el curso. Con el nuevo sistema, en cambio, "nos dijeron que empezaríamos a trabajar el 1 de septiembre, cobraríamos todo el año, tendríamos horas de preparación y se nos pagarían los recreos". El principal problema, denuncia, continúa siendo la parcialidad de las jornadas. "Solo hay opción de trabajar media jornada, eso implica cobrar 12.000 euros brutos anuales", sostiene. Considera que este modelo dificulta retener a profesionales y, al mismo tiempo, cubrir las necesidades de los alumnos. "Media jornada significa que ni los usuarios están cubiertos del todo ni los intérpretes tienen sueldos dignos", resume.
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Con todo, Morera atribuye la falta de candidatos al desgaste acumulado durante los últimos años. "No hay intérpretes porque nadie quiere trabajar en estas condiciones; la gente se ha quemado", denuncia.
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