Desde la Junta se acentúa, como ha explicado el Suárez Quiñones, el «impacto académico y social» de la nueva titulación que se impartirá desde hoy en le UBU
07/09/2026 a las 13:40h.
Ha costado muchos años de esfuerzo, dedicación y de reivindicaciones para que la Universidad de Burgos cuente por fin con los estudios de grado de Medicina. El 7 de septiembre de 2026, pasará a la historia de la ciudad como uno de los fechas más importantes porque desde ahora ya cuenta oficialmente con la carrera de Medicina, que va a atraer a la ciudad a numerosos estudiantes de la provincia y de fuera de ella para formarse en sus aulas y que supondrá un salto cuantitativo y cualitativo para la institución académica.
La implantación de los estudios de medicina es el hito más importante de la Universidad de Burgos desde su creación, ahora hace casi tres décadas. Y eso lo ha destacado el consejero de Industria, Universidades, Empleo y Comercio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien ha subrayado también la importancia para la Universidad de Burgos, para la provincia y para el conjunto del sistema universitario de Castilla y León. Quiñones ha querido recalcar que la puesta en marcha de estos estudios responde al «impulso inequívoco» del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien adquirió este compromiso hace dos años y lo ha «convertido en una realidad tangible».
Todas las autoridades que han intervenido en el acto han destacado la importnacia de la llegada de Medicina a Burgos. Quiñones ha subrayado que es el fruto de un trabajo coral y del «consenso» alcanzado en octubre de 2025 entre los rectores de las universidades públicas para diseñar el mapa de titulaciones.
Asimismo, ha contado con el «respaldo económico» de la Junta y la implicación directa de la sociedad burgalesa, desde el Ayuntamiento y la Diputación hasta colegios profesionales, sindicatos y tejido empresarial. Según se ha destacado durante las intervenciones, esta nueva titulación no solo amplía la oferta universitaria y da respuesta a una demanda formativa y profesional largamente esperada, sino que refuerza de manera directa el desarrollo socioeconómico de la comunidad.
El estreno de los estudios médicos llega en un momento de bonanza para la UBU, avalado por los indicadores nacionales. Informes recientes sitúan al campus burgalés en el tercer puesto nacional y en el primero autonómico en cuanto a rendimiento global, docencia e innovación. Destaca especialmente su tercer puesto en la generación de patentes por parte de su personal docente e investigador, así como la captación de fondos europeos para la investigación.
Incremento de alumnosCon una comunidad que supera ya los 9.300 estudiantes, lo que supone casi 2.000 alumnos más que en el curso 2019/2020, la UBU ha experimentado también un crecimiento sostenido en su plantilla, alcanzando los 1.329 profesionales entre personal docente, investigador y de administración y servicios. Este dinamismo va ligado al incremento de la financiación autonómica destinada al sistema universitario, que desde 2019 ha aumentado un 31,7%.
Durante su intervención, el consejero ha puesto el foco en la integración de las universidades dentro de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo, una decisión que obedece a una filosofía clara: acercar la institución académica «al tejido productivo» para fidelizar el talento joven en la región, mejorar su empleabilidad y potenciar el crecimiento económico.
En esta línea, el Gobierno autonómico profundizará durante la legislatura en una nueva configuración de los estudios donde las empresas no se limiten a acoger prácticas, sino que compartan con la universidad objetivos, planificación, seguimiento y evaluación. Este modelo se impulsará también mediante «doctorados industriales y microcredenciales», herramientas clave en una comunidad donde más del 90% del tejido empresarial está formado por pymes y micropymes.
Apoyo financieroPara dar soporte a esta estrategia y a los nuevos grados —como Medicina en Burgos y León, Veterinaria en Salamanca o Farmacia en Valladolid—, la Junta «mantendrá su apoyo financiero». En el caso de la UBU, el plan de infraestructuras ha supuesto una inyección de más de 22 millones de euros, destinados a dotar las instalaciones necesarias para albergar estos nuevos estudios y a asumir la financiación del personal docente y de apoyo.
Por su parte, el rector de la Universidad de Burgos, José Miguel García, ha destacado en su discurso que la puesta en marcha de la Facultad de Medicina «es una fiesta familiar y un logro» de toda la comunidad educativa y de toda la ciudad. Ha destacado que el acto de este lunes «es el primer latido» que precederá a «muchos más». García ha agradecido el trabajo de todas las instituciones, especialmente «al presidente» de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, por el logro.
También intervino el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, quien destacó la importancia de la Facultad de Medicina de estos estudios para la mejora del sistema sanitario y ha subrayado que sus profesionales darán respuesta «a los grandes retos de la salud global». Y como médico, ha animado a los nuevos estudiantes a que, a través de la ciencia, se conviertan en «buenos profesionales», recordando que la medicina es, en «su esencia más honda», la entrega de la vida misma a los demás.
El acto contó también con una mesa redonda en la que han intervenido Jorge Labrador, director Científico de IbioBurgos; José Manuel López Gómez cronista de la ciudad de Burgos y médico jubilado y experto en Historia de la Medicina; María Martinón Torres, directora del CENIEH, el periodista Rafael Rioja y varios representantes del alumnado del grado en Medicina