L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) saborea brotes verdes en materia de seguridad, la que en los últimos años se ha consolidado como la principal preocupación para los vecinos. La ciudad encadena desde hace meses caídas de criminalidad respecto al año 2025, tal y como confirman los últimos datos de los Mossos d’Esquadra, que revelan entre enero y agosto de 2026 se registraron 13.544 delitos en L’Hospitalet, frente a 15.666 en el mismo periodo de 2025. Son 2.122 delitos menos, lo que supone una caída del 13,5%. No es el único motivo, pero entre las razones que explican esta cifra, el alcalde de la localidad, David Quirós, celebra que, en los últimos meses, 30 de los 50 multirreincidentes habituales han entrado en prisión.Seguir leyendo....
L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) saborea brotes verdes en materia de seguridad, la que en los últimos años se ha consolidado como la principal preocupación para los vecinos. La ciudad encadena desde hace meses caídas de criminalidad respecto al año 2025, tal y como confirman los últimos datos de los Mossos d’Esquadra, que revelan entre enero y agosto de 2026 se registraron 13.544 delitos en L’Hospitalet, frente a 15.666 en el mismo periodo de 2025. Son 2.122 delitos menos, lo que supone una caída del 13,5%. No es el único motivo, pero entre las razones que explican esta cifra, el alcalde de la localidad, David Quirós, celebra que, en los últimos meses, “30 de los 50 multirreincidentes habituales” han entrado en prisión.
“Esto hace un año y medio o dos años no pasaba”, sigue el edil, quien también insiste en reconocer el trabajo que han llevado a cabo tanto la Fiscalía como a los juzgados porque “cuando tienes a un multirreincidente que no ingresa en prisión y él sabe que tiene esa posibilidad y continúa con su actividad con esa sensación de impunidad”.
Aunque el descenso se produce en todos los meses comparados. Es especialmente acusado en julio (-25,0%) y agosto (-20,3%), meses en los que ha estado en vigor un plan de choque de los Mossos y en el que buena parte de esos criminales habituales ya habían entrado en la cárcel. La caída de los delitos está impulsada sobre todo por los hurtos y los robos en vehículos, mientras que entre las tipologías que crecen destacan en volumen los delitos contra la salud pública, los delitos contra el orden público y los delitos sexuales.
No solo los datos de los Mossos avalan esta tendencia. El Ministerio de Interior también ha publicado esta semana su balance de criminalidad respecto al primer semestre del 2026. Con datos provenientes de todas las policías hasta junio de este año, L’Hospitalet destaca como una de las grandes urbes metropolitanas donde más bajan los delitos (-10,5%), con una caída mayor a la de la media de la demarcación de Barcelona (-8,4%). Otras ciudades de un tamaño similar, como Badalona (-9,8%), Santa Coloma de Gramanet (-8,5%) o Cornellà de Llobregat (-7,4%) también registraron caídas, aunque menos pronunciadas. Por el contrario, Sabadell registró un ligero incremento del 1,1%.
Narcolocales y patinetesMientras la delincuencia lleva un par de años descendiendo en el conjunto de Catalunya y en las principales ciudades del área metropolitana de Barcelona, L’Hospitalet había quedado hasta hace unos meses al margen de esa tendencia. Vecinos y entidades venían denunciando reiteradamente el aumento de la inseguridad y el incivismo, un malestar que cristalizó en octubre de 2025 en una manifestación que reunió a unas 3.000 personas. Meses después, en febrero de 2026, los datos de los Mossos d’Esquadra confirmaron un nuevo repunte de los delitos, lo que llevó a la policía catalana a diseñar y desplegar el Bastió, un “plan de choque” destinado a revertir la evolución de la delincuencia. Uno de los delitos que más había crecido en los últimos años era el de robo en vehículos, que los cuerpo policiales vinculan en gran medida a usuarios de narcolocales o narcopisos que buscan ganar algo de dinero rápido para pagarse una dosis.
Este tipo de negocios criminales, así como el aumento de los robos a personas, proliferaron, en parte, a raíz de la presión policial que se había ejercido previamente en Barcelona o el aeropuerto y que desplazó cierta delincuencia hacia L’Hospitalet, ubicada a medio camino entre ambos puntos. Ahora, el mismo Quirós, celebra que esta tipología de delitos baje y más allá del Bastió, lo achaca a todas las intervenciones, la coordinación y la presión institucional que “hemos ejercido sobre todos aquellos narcolocales que generan incivismo e inseguridad, que generan actividad delictiva y que, al final, provocan problemas en su entorno”.
Además de los narcopisos, la policía catalana ha explicado que buena parte de los delincuentes habituales en la ciudad hacen uso de patinetes eléctricos, ya sea para cometer el mismo robo o para huir rápidos. Por ello este año se han intensificado los controles de estos vehículos y a lo largo de este 2026 ya se hab requisado más de 600 patinetes eléctricos trucados o que no disponían del seguro, más que en todo el año pasado. “Ahora lo que tenemos que hacer es evaluar y decidir si el plan Bastió continúa, si continúa con menos intensidad, si sigue con la misma intensidad o si lo hacemos solo en las épocas de mayor presencia en el espacio público”, señala el alcalde de L’Hospitalet, que insiste en que, aunque los resultados son positivos, “no podemos bajar la guardia”.
Nueva manifestaciónCon todo, de cara a este 1 de octubre de 2026 ya se ha vuelto a convocar una manifestación vecinal, de nuevo, en contra de la inseguridad y el incivismo en la ciudad y coincidiendo con el aniversario de la marcha masiva de 2025. Los organizadores denuncia "inseguridad, incivismo, problemas de convivencia y una sensación de abandono" que, añaden "está afectando cada vez más a quienes levantan cada día la persiana de sus negocios".
"Creo que hay intereses de la extrema derecha y de algunos personajes para romper la convivencia en la ciudad de L'Hospitalet", valora por su parte David Quirós con relación a la manifestación convocada. "Eso no implica no reconocer que tenemos que seguir trabajando, que tenemos que seguir poniendo recursos, que tenemos que seguir teniendo presencia. Esa es nuestra tarea y nuestra responsabilidad", insiste el edil, quien remacha que esas personas que, a su parecer, "quieren romper la convivencia" se dedican a "intoxicar, muchas veces desde la mentira y la falsedad. Y es lo que estamos viendo desgraciadamente no solo en L'Hospitalet, sino en todas partes".
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