La compañía cántabra traslada su voluntad de explicar a ciudadanía y administraciones las medidas de control del centro de residuos de construcción
10/09/2026 Actualizado a las 07:21h.
La planta de valorización proyectada por Candesa en Herrera de Camargo tendrá una función concreta: «Transformar residuos no peligrosos de construcción y demolición en áridos reciclados para nuevas obras». Así se expresa la propia organización cántabra, que recuerda que la iniciativa, que contempla una inversión de 2,3 millones que valorizará inicialmente 120.000 toneladas por ejercicio, se encuentra en tramitación y su puesta en marcha estará condicionada a la obtención de las autorizaciones correspondientes y al cumplimiento de las condiciones que establezcan las administraciones competentes.
«Cada carga será pesada, documentada e inspeccionada antes de entrar en el proceso. Los materiales pasarán por operaciones de selección, trituración, separación de metales y otros materiales, y clasificación por tamaños. Así se obtendrán áridos reciclados sometidos a trazabilidad, ensayos de calidad y marcado CE cuando resulte aplicable», abunda Candesa.
La empresa insiste en que «el proyecto también se ha diseñado pensando en la convivencia con los vecinos de Camargo. La nueva actividad complementará la producción de áridos calizos de la cantera y permitirá aprovechar los flujos de transporte existentes».
La mayoría de los clientes que utilizarán la nueva planta ya acuden habitualmente a la cantera para abastecerse de áridos. «Muchos llevan actualmente sus residuos de construcción y demolición a otros gestores y después se desplazan hasta Herrera para cargar material. La nueva instalación permitirá combinar la entrega de estos residuos y la recogida de áridos naturales o reciclados en una misma visita, evitando trayectos intermedios y aprovechando mejor cada viaje. Este aprovechamiento de los flujos existentes contribuirá a limitar el incremento del tráfico pesado en la carretera de acceso».
Eficiencia ambientalCandesa detalla que para controlar el polvo la trituración, el triaje y la clasificación se realizarán dentro de una nave equipada con sistemas de aspiración y filtros de mangas. Se prevén también riego por aspersión, almacenamiento de los materiales finos en el interior y pavimentación e impermeabilización de superficies. Las aguas de escorrentía se recogerán en una red propia, con decantación, separación de hidrocarburos y reutilización del agua.
El confinamiento de los principales equipos dentro de la nave contribuirá a reducir el ruido. El proyecto incorpora estudios específicos de emisiones y ruido para evaluar sus efectos y definir las medidas preventivas. El tráfico interior será de sentido único, con accesos controlados, recorridos señalizados y separación entre maquinaria y personas, añade la organización.
«Candesa quiere que Herrera cuente con una instalación moderna, segura y transparente, preparada para recuperar materiales, proteger el entorno y convivir con sus vecinos. La empresa está a disposición de las administraciones y de la ciudadanía para explicar el proyecto y sus medidas de control», insiste.
La planta se asentará sobre un conjunto principal de parcelas que suma 13.186 metros cuadrados, a los que se añade otra superficie de 8.203 metros cuadrados destinada exclusivamente al almacenamiento de materiales.