La entidad financiera adquiere el emblemático teatro para los próximos cien años y afronta un ambicioso proyecto de rehabilitación integral
El Teatro Cervantes de Almería cambia de manos: Cajamar lo rehabilitará y convertirá en referente
En pleno esplendor industrial y burgués de la ciudad de Almería, un grupo de empresarios iban a materializar las aspiraciones existentes en la ciudad de poseer un edificio noble para dedicarlo a actividades culturales y recreativas. Era el Teatro Cervantes, cuya primera piedra se ponía en 1864 y que se iba a inaugurar en 1921.
Un siglo después, con una Guerra Civil de por medio y con distintos cambios de propiedad, uno de los inmuebles más icónicos de la ciudad ha pasado a manos de Cajamar, que en agosto anunciaba la adquisición de los derechos de explotación para el próximo siglo. Tal y como hizo en su día con la Casa de las Mariposas, el objetivo de la entidad financiera almeriense es recuperar para la provincia este edificio catalogado como Bien de Interés Cultural, con categoría de monumento, elemento esencial del desarrollo urbano y cultural de Almería y devolverle el esplendor artístico y cultural que tuvo en su génesis.
Así está el interior del Teatro Cervantes antes de la reforma integral que llevará a cabo Cajamar / Marian LeónDado el elevado nivel de deteriorado por falta de mantenimiento, Cajamar acometerá una rehabilitación integral con el fin de mantener el patrimonio almeriense y devolverle a la ciudad uno de los edificios emblemáticos e imprescindibles de su agenda sociocultural. Hoy mismo los operario comenzarán con las catas para comprobar el estado real de paredes, techos y estructuras.
Antes de comenzar con los trabajos, una delegación de Cajamar quiso mostrar a los medios de comunicación almerienses cómo se encuentran las partes principales del Teatro. Si bien por fuera da la impresión de que el estado de conservación es aceptable para un edificio centenario, por dentro la situación es muy diferente. Humedades, desconchones, basura amontonada que ha habido que sacar, una parte de la grada de paraíso [la parte superior inhabilitada desde hace años] destruida posiblemente para aligerar peso de la estructura... Un deterioro muy diferente al que los técnicos de Cajamar esperaban, que alargará el plazo temporal que se espera que dure la rehabilitación.
El ocaso de esta importante edificicación almeriense ha venido ante la falta de mantenimiento a lo largo de los años. De hecho, será ésta la primera rehabilitación integral que sufra el Cervantes. Desde que se inaugurara en 1921 hasta que la familia Asensio se hiciera cargo de su explotación en 1977, no había tenido arreglo alguno. El empresario y los descendientes hicieron distintas inversiones para su arreglo hasta que pasara a manos de Kuver Producciones desde 2015 hasta la fecha.
Cajamar quiere recuperar la entrada original al Teatro Cervantes por el Paseo de Almería
Ahora Cajamar se ha puesto al frente de este importantísimo proyecto de puesta en valor, para la recuperación de este activo cultural con capacidad para generar impacto cultural, social, económico e institucional en la provincia, reforzando el compromiso territorial de la entidad y permitiendo desarrollar una programación cultural que sitúe a Almería como un referente del sureste español.
Todo ser hará siguiendo el modelo Casa de Las Mariposas, es decir, respetando al máximo la estructura y los elementos emblemáticos de la instalación. De hecho, arquitectónicamente el Cervantes es un edificio notorio, que tiene muchos aspectos que lo sitúan a la altura de las grandes óperas y teatros europeos: el agua subterránea hace que mejore su sonoridad.
El antes y el después ha comenzado para un teatro de otra época, que Cajamar va a situar a la vanguardia social y cultural. Las máquinas comenzarán en breve a hacer su trabajo, quién sabe si con la presencia de Conchita Robles viendo cómo su ‘casa’ recupera su esplendor.