No está formulado en ninguna ley física, pero tampoco hace falta para saber que la sintonía entre socios parlamentarios (pero competidores en las urnas) es inversamente proporcional a la proximidad a unas elecciones. O dicho de otra manera: cuanto más se acerca el momento de ir a votar, más se suelen alejar los a priori aliados porque, a su vez, se disputan cierto porcentaje de papeletas. Sin embargo, la concatenación de situaciones anómalas de la actual legislatura en las Corts han pertrechado sobre PP y Vox una coraza especial tan paradójica que en el Debate de Política General más cercano a la competencia electoral menos discrepancias han exhibido en la pantalla de votaciones.
No está formulado en ninguna ley física, pero tampoco hace falta para saber que la sintonía entre socios parlamentarios (pero competidores en las urnas) es inversamente proporcional a la proximidad a unas elecciones. O dicho de otra manera: cuanto más se acerca el momento de ir a votar, más se suelen alejar los a priori aliados porque, a su vez, se disputan cierto porcentaje de papeletas. Sin embargo, la concatenación de situaciones anómalas de la actual legislatura en las Corts han pertrechado sobre PP y Vox una coraza especial tan paradójica que en el Debate de Política General más cercano a la competencia electoral menos discrepancias han exhibido en la pantalla de votaciones.
Si en 2024 el PP le tumbó a Vox dos de sus 12 propuestas de resolución y el año pasado fueron hasta tres, este año, a nueve meses de la cita con las urnas, los voxistas han rozado el pleno en sus demandas: 11 de 12 han superado los votos necesarios para ser aprobadas, todas ellas, con el PP como aliado. Del "estamos muy lejos de sus planteamientos" de la primera cita expresado por el entonces síndic del PPCV y hoy president Juanfran Pérez Llorca o "compartimos diagnóstico, no la receta" de la anterior edición, en ambos casos sobre inmigración, a incidir en una "cuestión de forma" como principal motivo de rechazo este miércoles a un texto que pedía desde estudiar un tercer hospital en Alicante a pedir al Gobierno la ruptura de relaciones con Marruecos.
"Han metido muchos temas, cosas inconexas", expresó en los pasillos el síndic popular, Fernando Pastor, al inicio del pleno cuando admitía tener "muchas dudas" en apoyar o no la moción. Minutos después, la portavoz adjunta Nieves Martínez confirmaba el rechazo con el turno en contra ante Vox. Así, a su crítica por el "ómnibus" lanzado, afeó que plantear el estudio del tercer hospital "es hacerse un Ximo Puig con maquetas", cargó contra la petición "categórica" de "rechazar cualquier proceso de regularización" de migrantes y aseguró que frente a las "invasiones" como calificó la situación en Ceuta "lo que no vale es romper el plato y no negociar con el vecino". "Refuerza la tesis de que somos partidos diferentes que somos capaces de pactar por un bien mayor", reivindicó Pastor ante la negativa.

La diputada del PPCV, Mari Carmen Contelles, interviene en el Debate de Política General, este miércoles. / José Cuéllar/Corts
El rechazo generó cierta sorpresa en los voxistas. "Solo les ha faltado decir que son tan españoles como Abascal igual que dijo Ayuso", indicó Ana Vega, encargada de la única moción de su grupo con más votos en contra que a favor. El resto sí que tuvieron el apoyo del PP pese a que los populares parezcan haber marcado distancia con uno de los lemas de la formación: la prioridad nacional. "Es verdad que lo no mencionó", dijo el síndic de la formación, José María Llanos, sobre el discurso de Llorca el lunes. Tampoco estuvo en ninguna de las propuestas del PP. "Pero es ley gracias a Vox", recordó Llanos, cuyo partido ha hecho de esta referencia un habitual en sus propuestas, validadas por el PP.
La negativa de los 'populares' a una de las mociones de Vox tuvo su reverso en el rechazo de los voxistas al texto que el PP presentó con reclamaciones al Gobierno central sobre la reforma de la financiación autonómica. "Es un sistema fallido que discrimina", indicó Llanos a quien el reproche del texto al modelo planteado por el Ministerio de Hacienda no le fue suficiente para mostrarle su respaldo. Superadas las mayores fricciones en inmigración y obviadas las de igualdad de género, es en lo relativo a la financiación de las comunidades la discrepancia que más se ha mantenido a lo largo de la legislatura entre PP y Vox, con negativa reiterada y permanente de los ultras a todo lo que sea 'autonómico'.
Choque por la financiaciónLa reclamación sobre la financiación, lo que antaño podía concitar más nivel de acuerdos a izquierda y derecha (con Vox como límite), volvió a erigirse en la moción 'perdedora' del PP y, por ende, del Consell. Ya notaron la minoría parlamentaria al respecto en 2024 y en 2025, cuando además también vieron tumbadas sus peticiones en Igualdad. E igual que el año pasado, el bloqueo a la moción de los 'populares' sobre financiación tampoco tuvo una alternativa que concitara el apoyo del resto dejando a las Corts por segundo año consecutivo después de mucho tiempo sin reclamación conjunta sobre la materia. Quién sabe si en el Ministerio de Hacienda empiezan a preocuparse por si la cámara autonómica ha cerrado al no recibir instancias al respecto.

El diputado del PSPV, Toni Gaspar, interviene sobre financiación en las Corts, este miércoles. / José Cuéllar/Corts
Y eso que propuestas diferentes haberlas, las había. Dos más. La de PSPV y la de Compromís. Y en ambos casos coincidían en reclamar al Consell que aceptara el modelo propuesto por el Gobierno central y en ambos casos acabaron dirigiéndose al PP. "Por primera vez tenemos una propuesta encima de la mesa que nos da 3.600 millones y dicen que no porque solo dicen que sí a Génova y a Vox", lamentó Toni Gaspar, del PSPV. "No están diciendo que no a Pedro Sánchez, dicen que no a mejorar la vida de las personas, solo hacen populismo y confrontación", indicó Aitana Mas, de Compromís. "No vamos a aceptar miseria sino una solución completa", respondió Mari Carmen Contelles, por parte de los 'populares'.
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Contra la pantalla de votaciones y el 53-46 que supone el reparto de escaños chocó en todas y cada una de sus propuestas la izquierda. Veinticuatro de veinticuatro, doce del PSPV y doce de Compromís, cosecharon los 'noes' de la bancada de la derecha provocando que por segundo año consecutivo fueran rechazadas todas sus demandas. Entre ellas estuvieron las peticiones de vivienda. Topar alquileres, reducir precio de las VPP, declarar su carácter de protegida permanente o limitar los apartamentos turísticos toparon con el rechazo de PP y Vox mientras reivindicaban las medidas impulsadas por el Gobierno central en sus dos decretos del martes. El anhelo para los progresistas, especialmente los socialistas, es que estos dos textos no corran la misma suerte que sus propuestas en las Corts. La mayoría es otra, aunque quizás el efecto de estar cerca de las elecciones no funciona igual.

La síndica adjunta de Compromís, Aitana Mas, en las Corts, este miércoles. / José Cuéllar/Corts
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