El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a tramitar una proposición de ley del PSOE que plantea modificar la tasa máxima de alcoholemia permitida para conducir. Si la iniciativa sale adelante, el límite pasaría de los actuales 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre a 0,2, equivalente a 0,1 miligramos por litro de aire espirado.
El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a tramitar una proposición de ley del PSOE que plantea modificar la tasa máxima de alcoholemia permitida para conducir. Si la iniciativa sale adelante, el límite pasaría de los actuales 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre a 0,2, equivalente a 0,1 miligramos por litro de aire espirado.
La propuesta también contempla eliminar las diferencias que existen actualmente entre conductores en función de su experiencia o actividad profesional. De esta forma, la misma tasa se aplicaría a todos los conductores, incluidos los noveles y los profesionales, que actualmente cuentan con límites diferentes.
Una reducción que cambia cuánto alcohol se puede consumir antes de conducirLa iniciativa pretende modificar la percepción sobre el consumo de alcohol antes de ponerse al volante. El objetivo que defiende el PSOE es que los conductores dejen de plantearse cuánto pueden beber sin superar el límite y asuman que, si van a conducir, no deben consumir alcohol.
Durante el debate, los socialistas han relacionado la propuesta con otras medidas de seguridad vial que inicialmente pudieron generar rechazo, como la obligatoriedad del cinturón de seguridad, el casco para los motoristas o la implantación del carné por puntos. La iniciativa llega además después de que durante julio y agosto se registraran 240 fallecidos en carretera, según los datos expuestos en el Congreso.
La nueva tasa todavía tiene que superar varias fasesLa aprobación de la toma en consideración no significa que el nuevo límite vaya a entrar en vigor de forma inmediata. El texto tendrá que continuar su tramitación parlamentaria y podría sufrir modificaciones durante el proceso antes de llegar a una eventual aprobación definitiva.
La propuesta ha contado con el respaldo de Sumar, Junts, EH Bildu, Podemos y ERC, mientras que PP y Vox han votado en contra y el PNV se ha abstenido. Durante el debate también se han planteado cambios en el régimen de puntos asociado a las infracciones y se ha reclamado mejorar las alternativas de transporte público para reducir la dependencia del coche en los desplazamientos relacionados con el ocio.
Fuente: El Periódico