Los semáforos son uno de los ámbitos que modifica el Reglamento General de Circulación que entra en vigor este 1 de octubre. El cambio afecta a la regulación de los pasos de peatones mediante semáforos. La principal novedad tiene que ver con una combinación que hasta ahora podía darse en algunas calles: el semáforo de vehículos en ámbar intermitente mientras el de peatones estaba en verde.
Los semáforos son uno de los ámbitos que modifica el Reglamento General de Circulación que entra en vigor este 1 de octubre. El cambio afecta a la regulación de los pasos de peatones mediante semáforos. La principal novedad tiene que ver con una combinación que hasta ahora podía darse en algunas calles: el semáforo de vehículos en ámbar intermitente mientras el de peatones estaba en verde.
Algunos ayuntamientos como el de Barcelona han pedido a la Dirección General de Tráfico (DGT) una moratoria para adaptar todo el parque semafórico de la ciudad. Otros, como el de L'Hospitalet, trabajan contrarreloj para hacer los ajustes.
A partir de ahora, la luz amarilla o ámbar intermitente para los vehículos no podrá coincidir con la luz verde fija para los peatones en los pasos de peatones regulados por semáforo.
La nueva regulación establece además que, cuando se utilice el ámbar intermitente para los vehículos, este deberá ir precedido de una luz roja fija.
En la práctica, se modifica la secuencia de algunos semáforos para evitar que los vehículos reciban simultáneamente una señal que les permite continuar con precaución y los peatones tengan luz verde para cruzar.
El ámbar intermitente no equivale a tener vía libre. Esta señal obliga a los conductores a extremar la precaución y, cuando sea necesario, a ceder el paso.
La reforma no elimina el ámbar intermitente de los semáforos. Lo que cambia es cuándo puede utilizarse en relación con el verde de los peatones.
En los pasos de peatones afectados por el cambio, el conductor tendrá el semáforo en rojo, en lugar del ámbar intermitente.
Posteriormente podrá aparecer el ámbar intermitente, pero este deberá haber sido precedido por la luz roja.
No. El cambio se refiere a los pasos de peatones regulados mediante semáforo y, concretamente, a la coincidencia entre el ámbar intermitente para vehículos y el verde fijo para peatones.
Por tanto, no desaparecen todos los semáforos en ámbar intermitente ni todos tienen que funcionar necesariamente con la misma secuencia.
El objetivo de la modificación es evitar una situación en la que el peatón tiene el semáforo en verde mientras los vehículos reciben simultáneamente una señal de ámbar intermitente.
La nueva regulación busca separar ambas fases de la circulación y reforzar la seguridad de los peatones en los pasos regulados por semáforo.
Sí, los ayuntamientos deben adaptar las instalaciones que actualmente utilicen una configuración incompatible con la nueva regulación. El cambio puede obligar a modificar los ciclos y la programación de determinados semáforos, por lo que su aplicación puede tener consecuencias diferentes según la ciudad.
En Barcelona, por ejemplo, el ayuntamiento ha advertido del impacto que podría tener la modificación de numerosos cruces que actualmente utilizan esta configuración y ha reclamado a la Dirección General de Tráfico más margen para adaptar los semáforos.
La modificación del Reglamento General de Circulación entra en vigor este jueves 1 de octubre. Por tanto, desde hoy mismo las administraciones responsables de los semáforos deben adaptar su funcionamiento a la nueva regulación. Algunos ayuntamientos, como el de Barcelona, han medido una prórroga. Otros trabajan a contrarreloj para introducir los cambios.