La crisis energética lastra sobre todo a los candidatos afines a Macron, sin margen para adoptar medidas por el elevado déficit
26/09/2026 Actualizado a las 20:33h.
La campaña para las elecciones presidenciales de la próxima primavera en Francia ha sumado en los últimos días un nuevo asunto de debate: la crisis ... energética. La subida de los precios del combustible, que ha empujado a muchos conductores a cruzar la frontera para llenar el depósito en España, amenaza con enturbiar el camino de los candidatos hacia las urnas, especialmente a los afines al presidente, Emmanuel Macron, que ya se enfrentaba a un escenario complejo. Además de su división y el pobre balance en materia económica del actual inquilino del Elíseo –con una previsión de crecimiento del 0,4% del PIB y un déficit público del 5,4%–, los ex primeros ministros Édouard Philippe y Gabriel Attal tienen que lidiar ahora con el cabreo social por la pérdida de poder adquisitivo. A eso se le suma un sentimiento generalizado de que el Gobierno no protege a los automovilistas. Hasta el 70% de los encuestados considera «insuficientes» las medidas anunciadas esta semana, según un sondeo difundido por la cadena BFM TV.