Adam Wharton, uno de los jugadores en los que piensa el Real Madrid si no puede hacerse con los servicios de Rodrigo Hernández, fue protagonista en la final: suyo fue el balón que Jean-Philippe Mateta acabó aprovechando para marcar el gol que le dio al Crystal Palace la Conference League (1-0), su primer título europeo, rompiendo el sueño del Rayo.