La alimentación y el veterinario concentran la mayor parte del gasto, mientras la nueva Ley de Bienestar Animal añade el seguro de responsabilidad civil como coste obligatorio para los perros
A día de hoy en España hay casi el mismo número de perros que de menores de 16 años. Según los datos de la primera Estadística Nacional sobre Protección Animal llevada a cabo por el Ministerio de Derechos Sociales, en España hay algo más de 15 millones de perros y gatos, un número que no para de crecer desde la pandemia. El mantenimiento de los primeros fue calculado por la Real Sociedad Canina de España (RSCE), que lo situó, de media, en unos 105 euros al mes, 1.250 euros anuales.
“Solo en comida y seguro veterinario se van casi 130 euros al mes”, asegura Pedro Horta, cuyo labrador tiene cinco años. “Pero raro es el mes que no cae algún juguete, masticables o un corte de pelo, así que redondearía a 150 o 160 al mes”, calcula.
No hay duda de que el gasto más importante —y constante— es la alimentación, algo que además depende mucho del tamaño del animal. Según la RSCE, la alimentación puede rondar entre 400 y 900 euros anuales, contando con un gasto de entre 30 euros mensuales que puede suponer un perro pequeño y los más de 70 que puede emplearse en una raza más grande.
En el caso de los gatos, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el gasto es de unos 968 euros de media al año, considerando que en alimentación la factura oscila entre los 20 y los 50 euros al mes, por lo que al año sería entre 240 y 600 euros. A ello se suma la arena higiénica, con un coste aproximado de 72 euros al año. En conjunto, mantener a un gato sale entre un 30 % y un 50 % más barato que mantener a un perro de tamaño equivalente.

El segundo gran bloque de gasto —y el más imprevisible— es la atención veterinaria. Según un estudio de Milo, empresa especializada en seguros veterinarios, el importe medio de las facturas veterinarias está en 63 euros, teniendo en cuenta que las consultas ordinarias tienen un coste medio cercano a los 46 euros, mientras que las cirugías rozan casi los 400 euros de media.
Sumando vacunas, desparasitación y revisiones anuales, el desembolso básico para un animal sano y que no sufra ningún percance se mueve entre 150 y 350 euros al año. En el caso de los gatos, el precio baja y, a nivel anual, con un gato sano que acuda a revisiones y vacuna, estaría entre 80 y 150 euros.
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El problema, como no, llega con las urgencias. Una urgencia leve puede costar entre 80 y 200 euros, dependiendo de si se produce dentro del horario habitual de la clínica veterinaria o no. Mientras que una intervención quirúrgica de urgencia con posterior hospitalización puede disparar la factura, alcanzando cifras que van desde los 500 a los 3.000 euros.
“El mayor susto con Ron fue cuando sufrió una torsión gástrica. Tuvieron que operarle de urgencia y al final fueron casi 2.000 euros”, relata Marisa Suárez, que tiene un pastor alemán de más de 40 kilos. Hasta ese momento, Ron no había necesitado pasar por el veterinario más que para las vacunas anuales, entre 70 y 150 euros, en función de si solo se opta por las obligatorias o se incorporan también las recomendadas, como la de la tos de las perreras y contra la leishmaniosis.
El coste de vacunas anuales oscila entre 70 y 150 euros, en función de si se opta por las obligatorias o se suman las recomendadas“Ahí aprendimos la lección y le hicimos un seguro veterinario, que también incluye el de responsabilidad civil, por el que pagamos 46 euros al mes”, explica Suárez. La obligatoriedad de este seguro de responsabilidad civil es una de las novedades de la Ley de Bienestar Animal, ya que, antes de su entrada en vigor, solo era obligatorio en algunas comunidades como Madrid o Euskadi. A efectos prácticos, hay que tener en cuenta que muchos de los seguros del hogar ya incluyen esta cobertura a los animales que vivan en el hogar.
Caprichos y gastos ocultosLos animales de compañía cada vez tienen un estatus mayor y por tanto se vive una especie de premiumización derivada de sus nuevos puestos en la familia. “Al principio era una locura, nos gastamos muchísimo en un montón de caprichos para Coco, tanto que al final tuvimos que ponernos un límite mensual”, reconoce Horta que admite que el perro tiene varias decenas de juguetes, varios collares y todos los días recibe un snack de masticación diferente.
A eso se suman otros gastos que van desde la peluquería canina que, según RSCE, es de unos 200 euros al año, a la sesión con un etólogo o adiestrador que ascenderá a entre 60 y 80 euros, el precio de un paseador que será de entre 12 y 20 euros o el de una guardería de día que oscila entre los 20 y los 35.
Para las vacaciones, las residencias caninas se elevan a entre 20 y 45 euros el día para perros y entre 15 y 35 para gatos —suele ser más caro en temporada alta como verano o Navidad, aunque también es habitual que haya descuentos cuando el número de días es elevado o se deja a más de un animal—.
Un hogar con un perro puede prever un gasto anual de entre 1.000 y 1.700 euros; uno con un gato, en cambio, entre 500 y 900Con todas las partidas sobre la mesa, un hogar con un perro puede prever un gasto anual de entre 1.000 y 1.700 euros en un año sin sobresaltos, y bastante más si aparece alguna urgencia médica. Un gato, en cambio, se mueve en una horquilla más contenida, entre 500 y 900 euros anuales.
Sea como fuere, lo fundamental es calcular el gasto real antes de adoptar para evitar problemas económicos o abandonos, una de las consecuencias más frecuentes cuando la economía familiar no puede sostener la factura de tener una mascota.