Lágrimas de felicidad, abrazos y aplausos entre los vecinos de Alcantarilla y miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante la suspensión del que iba a ser el tercer intento de desahucio en Alcantarilla de Antonia Mayol, que finalmente podrá permanecer en su vivienda de la calle Martínez Campos mientras se busca una solución habitacional.
Lágrimas de felicidad, abrazos y aplausos entre los vecinos de Alcantarilla y miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante la suspensión del que iba a ser el tercer intento de desahucio en Alcantarilla de Antonia Mayol, que finalmente podrá permanecer en su vivienda de la calle Martínez Campos mientras se busca una solución habitacional.
La suspensión sin fecha anunciada este martes por la mañana supuso otro respiro para Antonia, su hija Vanessa (ambas con una discapacidad reconocida) y su nieto: han conseguido ganar tiempo, sin una nueva fecha fijada por el momento, a la espera de que la Sareb pueda transferir viviendas a Casa 47 y que, de este modo, tanto ella como su familia puedan acceder a una vivienda en régimen de alquiler social.
«No quiero que me regalen nada, solo quiero vivir en una casa digna, pero que me dejen vivir como persona. ¿Dónde están los derechos de la vivienda? No los veo y no es justo», reclamaba la mujer de 64 años a las puertas del bloque en el que residía, sentada en su andador momentos antes de que se confirmase la suspensión.
Con una renta básica y unos ingresos limitados, se enfrentaba este martes de nuevo a la amenaza de perder su casa después de que la vivienda haya sido adquirida por un "fondo buitre". Según explicó, la nueva propiedad no ha aceptado negociar una alternativa que le permita continuar en el inmueble. Tanto ella como su hija tenían bolsas preparadas en el salón del piso para salir con lo puesto en caso de que se confirmasen sus peores presagios.

Vecinos aplaudiendo la confirmación de que Antonia y su familia seguirán un tiempo más en su vivienda. / Israel Sánchez
"No me subo a un tercero sin ascensor"Uno de los principales problemas para encontrar una alternativa es, además, la accesibilidad. Entre las opciones que se le habían planteado por parte del Ayuntamiento estaba una vivienda situada en un tercero sin ascensor, algo que Antonia denunció que sería incompatible con sus problemas de movilidad. «No me voy a subir a un tercero sin ascensor. En vez de quedarme en la calle, me subo a un tercero sin ascensor y ya sí que directamente me tiro, porque no puedo bajar».
José Antonio Vives, mediador y miembro de la PAH, aseguró que durante las últimas horas las gestiones se habían sucedido para intentar evitar el lanzamiento y recordó que la Delegación del Gobierno también se estuvo implicando en las negociaciones para intentar encontrar una solución con la Sareb.
El objetivo era ganar el tiempo suficiente para que pudiesen aparecer viviendas disponibles para que sean trasladadas a Casa 47, el organismo estatal que podría facilitar el acceso a un alquiler social.
La PAH confía ahora en que viviendas de la Sareb puedan ser transferidas pronto a Casa 47 para facilitarles un alquiler social
Precisamente, esa posibilidad es ahora la principal esperanza para Antonia y su hija. Según explicó Vives, se había recibido información sobre la existencia de viviendas de la Sareb libres en Alcantarilla y se había solicitado una reunión urgente con la Delegación del Gobierno para abordar el caso.
El propio delegado regional, Francisco Lucas, se reunía así la pasada semana con Antonia y miembros de la PAH, comprometiéndose a dar con una solución lo antes posible. La suspensión del desahucio permite ahora continuar con esas gestiones.

El delegado del Gobierno, Francisco Lucas, se reunió la pasada semana con Antonia para conocer su situación. / D. G.
En el acompañamiento a Antonia también participaron Francisco Morote, portavoz de la PAH, y el cura Joaquín Sánchez, miembro también de la Plataforma y reconocido activista de causas sociales. Morote puso el foco en la responsabilidad de la Comunidad Autónoma en materia de vivienda, lamentando que hasta ahora no se haya pronunciado.
En este sentido, recordó que el Gobierno central ha transferido a la Comunidad Autónoma unos 35 millones de euros para el Plan Estatal de Vivienda, por lo que considera que existen recursos económicos que pueden contribuir a buscar una solución como la de Antonia. El problema, según explicó, es que los ingresos de esta vecina de Alcantarilla dificultan que, hoy por hoy, pueda acceder a un alquiler en el mercado ordinario.
«A ella no le va a hacer nadie un alquiler porque necesita pasar por un 'casting' que parece que vas a hacer una película de Oscar al tener que acreditar una serie de ingresos y avales». Por ello, Morote consideró que la alternativa pasa por facilitarle una vivienda de forma temporal mientras se encuentra una solución estable. «Con los ingresos de ella no le va a alquilar nadie; es imposible. La única alternativa es que se le facilite una vivienda, al menos de forma temporal», lamentó Morote.