No pudo ser. Después de dejar en la cuneta a Sporting CP y a Benfica, el Barça se plantaba en la final de la Champions ante el Porto con las mismas malas intenciones que en los dos compromisos anteriores de la Final a 8 de Coímbra. Los últimos precedentes auguraban una final igualada, después de que en la fase de grupos de la máxima competición europea los de Ricard Ares vencieran en Dragao (3-5) y que los de Paulo Freitas hicieran lo propio en el Palau (0-2).
No pudo ser. Después de dejar en la cuneta a Sporting CP y a Benfica, el Barça se plantaba en la final de la Champions ante el Porto con las mismas malas intenciones que en los dos compromisos anteriores de la Final a 8 de Coímbra. Los últimos precedentes auguraban una final igualada, después de que en la fase de grupos de la máxima competición europea los de Ricard Ares vencieran en Dragao (3-5) y que los de Paulo Freitas hicieran lo propio en el Palau (0-2).
El tercer duelo iba a acabar con las tablas en la gran final del Pavilhao Mário Mexia, en un pabellón repleto hasta la bandera y de clara tonalidad azul y blanca. El inicio del choque no hacía presagiar nada bueno para los intereses del Barça, después de que se mostrara una rigurosa tarjeta azul a Marc Grau, dejando en inferioridad a sus compañeros durante dos minutos. La cara de incredulidad del banquillo del Barça no tenía precio. El Porto aprovechó esta circunstancia y Rafa Costa hacía el 1-0.
Fueron estos unos minutos en los que el Porto fue superior al Barça, que perdía con demasiada facilidad la bola, que no encontraba la forma de hacer daño a la portería de 'Mali', ante un conjunto que practicaba un hockey muy rápido y preciso. El asedio luso a la portería del Barça era una constante y suerte de Sergi Fernández, que con una multitud de acciones de mérito evitó una goleada mayor. No pudo hacer nada 'Chencho' en el lanzamiento lejano de Gonçalo Alves.
Poco a poco, siguiendo las palabras de su técnico, el Barça se fue metiendo en el partido. Varias fueron las ocasiones, pero no llegó el gol. Ya en el segundo periodo, Ignacio Alabart, que envió una bola al hierro en el primer acto, reduciría diferencias en el inicio del segundo periodo, en una acción rocambolesca que indicó el punto de vista de los colegiados. Alabart celebró el gol, Joseph Silecchia y Francesco Stallone fueron al VAR y señalaron penalti, acción en la que Ignacio Alabart no falló.
El resto del segundo tiempo no fue tan espectacular por parte de un Porto que quiso controlar más el juego y las posesiones y que no estuvo exento de acciones controvertidas, que siempre cayeron del lado del Porto. Volcado en el área rival, Telmo Pinto resolvió de forma magistral una contra para subir el 3-1 al electrónico, marcador que ya no se movería, aunque hubo ocasiones por ambos lados.
3 - Porto: Malián; Soares (1), Di Benedetto, Alves (1), Nunes, -cinco inicial-, Sousa (1), Lamas, Mena, Manrubia, Rodrigues (p.s).
1 - Barça: Fernández; Alabart (1), Font, Marc Grau, Aragonès, -cinco inicial-, Álvarez, Barroso, Llorca, Cervera, Carles Grau (p.s).
Goles: 1-0, min.1: Jose Soares. 2-0, min.7: Gonçalo Alves. 2-1, min.27: Ignacio Alabart, de penalti. 3-1, min.44: Telmo Sousa.
Árbitros: Joseph Silecchia (ITA) y Francesco Stallone (ITA). Mostraran tarjeta azul a Telmo Sousa (min.8) y a Helder Nunes (min.18) por parte del Oporto y a Marc Grau (min.1 y min.29), Xavier Barroso (min.32) por parte del Barça.
Incidencias: Final de la Liga de Campeones disputada en el Municipal Multidesportos Mário Mexia de Coimbra (Portugal).
Cuarta Champions del Porto tras la de 2023, la que ganó con el hoy técnico del Barça en el banquillo, igualando de esta forma las cuatro del Sporting CP, por las 22 del Barça, el rey de la Champions con 22 títulos, que hoy disputaba una final de la máxima competición continental ocho años después. Próxima cita, los playoff de la Ok Liga.