Investigadores de la Universidad de Alicante han confirmado la presencia del alga parda invasora Rugulopteryx okamurae, que destruye las praderas de posidonia y los fondos rocosos, en aguas de la provincia de Alicante. El muestreo se llevó a cabo mediante una observación inicial de buceo en las aguas cercanas al Parque Natural del Peñón de Ifach, seguida de estudios submarinos específicos y una inspección de redes de pesca de arrastre en el puerto de Calp.
Investigadores de la Universidad de Alicante han confirmado la presencia del alga parda invasora Rugulopteryx okamurae, que destruye las praderas de posidonia y los fondos rocosos, en aguas de la provincia de Alicante. El muestreo se llevó a cabo mediante una observación inicial de buceo en las aguas cercanas al Parque Natural del Peñón de Ifach, seguida de estudios submarinos específicos y una inspección de redes de pesca de arrastre en el puerto de Calp.
El alga parda invasora Rugulopteryx okamurae, originaria de Asia y responsable de importantes impactos ambientales y económicos en otros puntos del litoral español, ya está por tanto en la Costa Blanca.
El hallazgo tiene especial relevancia porque supone, según los investigadores, el límite septentrional conocido hasta la fecha para esta especie dentro de la Comunidad Valenciana. Además, el alga ha sido localizada en aguas próximas al Peñón de Ifach, un espacio de especial valor ambiental, lo que incrementa la preocupación por una posible expansión hacia nuevos fondos marinos de la costa alicantina.
El trabajo ha sido realizado por investigadores del Departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales, y del Laboratorio Marino UA-Dénia (MarLabUA-Dénia). El equipo está integrado por Elena Rodríguez, Jaime Fernández, John Y. Dobson, Eva S. Fonfría, César Bordehore y Carolina Pena-Martín.
Rugulopteryx okamurae puede acumularse masivamente y quedar enredada en las artes de pesca, dificultando las operaciones y provocando pérdidas económicasBajo el agua y en las redes de pesca
Los análisis realizados apuntan a que se trata de una colonización reciente, localizada en el actual frente de avance del alga por la península ibérica. El estudio presta especial atención al papel que puede estar desempeñando la actividad pesquera en la expansión de la especie.
La pesca comercial aparece, de hecho, como un vector activo de dispersión secundaria a escala local. El alga puede quedar atrapada en las redes durante las faenas y desplazarse posteriormente a otras zonas, favoreciendo así su propagación.
Desde 2023, cuando se detectó por primera vez en el centro de la bahía de Alicante, “se temía su inminente expansión por nuestras costas, algo que se ha constatado ahora con este estudio, que establece el límite septentrional conocido hasta la fecha para la especie dentro de la Comunidad”, señala la investigadora Carolina Pena-Martín.

El alga se ha detectado en aguas próximas al Peñón de Ifach, lo que constituye una amenaza ecológica / David Revenga
PreocupaciónLa presencia del alga cerca del Peñón de Ifach es uno de los elementos que más preocupa a los investigadores. La especie puede alterar de forma importante los ecosistemas marinos al modificar la composición de las comunidades de organismos que viven en los fondos.
En otros puntos de la costa española, como Algeciras, Cádiz o Málaga, esta especie asiática ha provocado importantes problemas ambientales y socioeconómicos. Su proliferación puede alterar la biodiversidad marina y afectar a fondos rocosos y praderas de posidonia, uno de los ecosistemas fundamentales del Mediterráneo.
"Teniendo en cuenta que la especie se registró próxima a un área marina protegida, estos resultados ponen de relieve una posible amenaza ecológica para los ecosistemas bentónicos locales", advierte Pena-Martín.
El término bentónico hace referencia a los organismos y comunidades que viven asociados al fondo marino. La expansión de una especie invasora en estos ambientes puede modificar las comunidades existentes y competir con especies autóctonas.
La presencia del alga cerca del Peñón de Ifach preocupa porque puede alterar de forma importante los ecosistemas marinosUn problema para los pescadores
La amenaza no se limita al ámbito ambiental. La expansión de esta alga también está generando importantes problemas para el sector pesquero en las zonas españolas donde se ha establecido con mayor intensidad.
Rugulopteryx okamurae puede acumularse masivamente y quedar enredada en las artes de pesca, dificultando las operaciones y provocando pérdidas económicas. Precisamente la relación entre el alga y las redes de arrastre adquiere especial importancia en el caso de Calpe, donde los investigadores han inspeccionado las redes utilizadas en el puerto.
"Hay que enseñar a pescadores a reconocer esta especie y a limpiar sus redes con el fin de evitar una mayor dispersión"Carolina Pena-Martín
— Investigadora de la Universidad de Alicante
La situación convierte a los propios pescadores en una pieza fundamental para controlar la expansión de la especie. Los investigadores consideran necesario mejorar su capacidad para identificar el alga y evitar que los ejemplares recogidos durante las faenas puedan contribuir a su dispersión.
"Hay que enseñar a pescadores a reconocer esta especie y a limpiar sus redes con el fin de evitar una mayor dispersión", insiste la investigadora.
Vigilancia para frenar su expansiónAnte este nuevo avance, el equipo de la Universidad de Alicante reclama mantener una vigilancia constante del litoral para detectar cuanto antes posibles nuevas colonizaciones.
Los investigadores plantean además desarrollar campañas de sensibilización dirigidas a la población y reforzar la colaboración con los sectores pesquero y náutico, dos ámbitos especialmente relevantes para evitar que el alga pueda desplazarse accidentalmente entre diferentes puntos de la costa.
El objetivo es limitar su propagación por el Mediterráneo peninsular y conocer mejor la evolución de esta nueva población detectada en Calp.
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